{"id":838,"date":"2026-08-03T22:42:56","date_gmt":"2026-08-03T22:42:56","guid":{"rendered":"https:\/\/prt-argentina.org\/wordpress\/?p=838"},"modified":"2026-08-03T23:44:31","modified_gmt":"2026-08-03T23:44:31","slug":"antonio-del-carmen-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/prt-argentina.org\/wordpress\/antonio-del-carmen-fernandez\/","title":{"rendered":"ANTONIO DEL CARMEN FERNANDEZ"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"838\" class=\"elementor elementor-838\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-231bed90 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"231bed90\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-48c68b48 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"48c68b48\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-49c8e6b8 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"49c8e6b8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"100\" height=\"130\" src=\"https:\/\/prt-argentina.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fernandez.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-892\" alt=\"\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72cf708 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"72cf708\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7445efd5 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7445efd5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">ANTONIO DEL CARMEN FERNANDEZ<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4828ab94 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"4828ab94\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7b1db587 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7b1db587\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div><p><i>\u201cDesde que nosotros est\u00e1bamos en el Sindicato se tom\u00f3 16 veces la f\u00e1brica, en todo esto andaba Santucho, la gente lo apreciaba mucho, y dec\u00eda que no interesaba como pensaba \u00e9l, si era comunista pero venia a luchar por nosotros. Ya se deben imaginar c\u00f3mo nos pon\u00edamos de contentos. Fue as\u00ed que lo hicieron hablar en asambleas varias veces. Les aclaro que cuando hab\u00eda muchos paros la gente le dec\u00eda que ser\u00eda lindo dejar un jornal todos los meses para comprar armas porque con hondas ya no hac\u00edamos nada\u201d&#8230;<\/i><i>Antonio del Carmen Fern\u00e1ndez.<\/i><\/p><p>Quien hac\u00eda este relato era el negrito Fern\u00e1ndez, obrero azucarero del ingenio San Jos\u00e9 en Tucum\u00e1n, fundador del PRT-ERP y dirigente sindical.Mario Roberto Santucho, en el combatiente N\u00ba 131, dec\u00eda: \u201c<i>Antonio naci\u00f3 y se cri\u00f3 en el ingenio San Jos\u00e9 de Tucum\u00e1n. Hijo \u00fanico, trabaj\u00f3 desde chico para ayudar a su madre con quien afront\u00f3 todas la dificultades de las familias humildes en la sociedad capitalista. Tuvo que dejar la escuela en 2\u00ba grado, apremiado por la necesidad, y ya mayor de edad, consigui\u00f3 trabajo en la f\u00e1brica azucarera San Jos\u00e9. Durante varios a\u00f1os fue un trabajador m\u00e1s cuya \u00fanica preocupaci\u00f3n era el sostenimiento del hogar y de su madre, hasta que en 1961 fue conmovido por una oleada de huelgas azucareras. Ello, en \u00e9l, despert\u00f3 el inter\u00e9s por las cuestiones sindicales y pol\u00edticas y en el \u201964 fue unos de los iniciadores de la lucha por la recuperaci\u00f3n del Sindicato de Obreros de F\u00e1brica y de Surco, de. Ingenio San Jos\u00e9. Ese a\u00f1o, la f\u00e1brica fue tomada m\u00e1s de 10 veces, primero por el reconocimiento de la nueva comisi\u00f3n, despu\u00e9s por distintos problemas reivindicativos. Al mismo tiempo que se inici\u00f3 en la lucha sindical, el Negrito Fern\u00e1ndez, como parte de un grupo de compa\u00f1eros de la f\u00e1brica, tom\u00f3 contacto con nuestro partido, en aquella \u00e9poca en periodo de formaci\u00f3n bajo la denominaci\u00f3n FRIP-Palabra Obrera, por el nombre de los grupos originarios. Desde su primer contacto con el marxismo-leninismo, desde los primeros cursos de iniciaci\u00f3n pol\u00edtica, abraz\u00f3 con pasi\u00f3n la ideolog\u00eda de su clase; comprendi\u00f3 la necesidad de la revoluci\u00f3n socialista y se hizo cargo de su responsabilidad como obrero de vanguardia, destac\u00e1ndose en la c\u00e9lula que se empez\u00f3 a formar por su r\u00e1pida y clara asimilaci\u00f3n a los aspectos esenciales de la teor\u00eda revolucionaria y por su actitud innata a convertirla a diario en acci\u00f3n. Desde entonces, pese a que ten\u00eda grandes dificultades para leer, se dedic\u00f3 con fervor al estudio de los cl\u00e1sicos, principalmente Marx y Lenin, costumbre que mantuvo con constancia en toda su vida militante. Se puede afirmar que el Negrito aprendi\u00f3 a leer por su propia cuenta con los textos marxistas, ayud\u00e1ndose pacientemente con un diccionario.<\/i>\u201d1965\/66 fueron a\u00f1os de vigorosas luchas proletarias y, entre ellas,\u00a0 las movilizaciones de los obreros azucareros tomaron importancia nacional. Antonio Fern\u00e1ndez, Secretario Adjunto del Sindicato San Jos\u00e9 y miembro del Secretariado de la Regional de Tucum\u00e1n del PRT, fue un pilar fundamental en esas en\u00e9rgicas luchas. Ocupaciones de f\u00e1bricas con rehenes, concentraciones, manifestaciones callejeras, acciones armadas, choques con la polic\u00eda, elecciones de diputados obreros, unidad obrero-campesina, unidad obrero-estudiantil, congresos de delegados seccionales de FOTIA, asambleas populares de la Provincia, liberaci\u00f3n de detenidos, se sucedieron y entremezclaron en a\u00f1os de complejas experiencias.El cierre de diecis\u00e9is ingenios azucareros en Tucum\u00e1n, entre ellos el San Jos\u00e9, dej\u00f3 sin trabajo al Negrito, en el marco de un retroceso general de la lucha proletaria y popular, derrotada por la \u201c<i>revoluci\u00f3n argentina<\/i>\u201d. Su breve experiencia hab\u00eda ense\u00f1ado a nuestro joven Partido que s\u00f3lo por el camino de la revoluci\u00f3n es posible el triunfo de la clase obrera.A principios de 1974, fue designado para la formaci\u00f3n de la primera Compa\u00f1\u00eda de Monte del ERP. Con esta nueva responsabilidad, Antonio Fern\u00e1ndez volvi\u00f3 a Tucum\u00e1n. Particip\u00f3 del periodo de instrucci\u00f3n de la nueva unidad integrando su Estado Mayor hasta la toma de Acheral. Cuando la Compa\u00f1\u00eda de Monte cont\u00f3 con un n\u00facleo eficaz de cuadros, volvi\u00f3 a la ciudad de Tucum\u00e1n, al Secretariado Regional, en momentos de un incipiente auge de masas en aumento. En estas circunstancias se resolvi\u00f3 su participaci\u00f3n en la acci\u00f3n de Catamarca, que consist\u00eda en el ataque al Regimiento 17\u00ba de Infanter\u00eda Aerotransportada, operaci\u00f3n que result\u00f3 una grave derrota para las fuerzas revolucionarias. March\u00f3 al combate con su decisi\u00f3n caracter\u00edstica. Al producirse los primeros enfrentamientos con la polic\u00eda, qued\u00f3 aislado en territorio enemigo junto a veintis\u00e9is compa\u00f1eros. De los 27 compa\u00f1eros aislados, tres lograron regresar a Tucum\u00e1n, algunos fueron detenidos en la ciudad de Catamarca y el resto del grupo qued\u00f3 con el Negrito. Todos fueron abatidos. El cad\u00e1ver del Negrito Fern\u00e1ndez fue identificado por sus familiares\u2026De \u00e9l rescatamos hoy su abnegaci\u00f3n, su claridad pol\u00edtica, la lealtad a su clase, su combatividad, su conducta proletaria, su moral revolucionaria, sus principios inclaudicables, todos ellos hasta la entrega de su propia vida por cambiar este sistema de injusticia, explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, cuyos efectos se han agravado desde entonces.<\/p><p><b>Comisi\u00f3n de Homenaje permanente a los Combatientes Revolucionarios<\/b><b>24 de Marzo de 2006.<\/b><\/p><p>\u00a0<\/p><p>En enero de 1974, en una quinta de Moreno, no m\u00e1s de cincuenta j\u00f3venes est\u00e1bamos fundando la Juventud Guevarista. Hab\u00eda otros dos nombres propuestos para la organizaci\u00f3n: Juventud 22 de Agosto y Juventud Sanmartiniana. Qued\u00f3 Guevarista.Todos ten\u00edamos entre 18, 19 y 20 a\u00f1os. Pero hab\u00eda un compa\u00f1ero bastante m\u00e1s grande que nosotros que ven\u00eda en nombre del Comit\u00e9 Central del Partido.Luego de la votaci\u00f3n del nombre, este compa\u00f1ero habl\u00f3. Poco y conciso. M\u00e1s o menos dijo esto: \u00ab<i>si sos estudiante, como joven guevarista deb\u00e9s ser el mejor estudiante\u00a0<\/i>-yo defraud\u00e9: no era el mejor, pero llegu\u00e9 a ser presidente del Centro de Estudiantes del Mariano Acosta gracias a mi humor, mi solidaridad y popularidad, ya que tambi\u00e9n tocaba la guitarra- y continu\u00f3:\u00a0<i>si sos tornero, como joven guevarista deb\u00e9s ganarte el respeto de tus compa\u00f1eros siendo el mejor tornero<\/i>\u00ab. No dijo mucho m\u00e1s. Luego de los fusilamientos de Catamarca, v\u00ed la foto en el diario y en los peri\u00f3dicos nuestros\u2026Quien hab\u00eda estado con nosotros en Moreno aquella vez era Antonio del Carmen Fern\u00e1ndez.<\/p><p><b>H\u00e9ctor Flecha Vilche.<\/b><b><\/b><b>Ex detenido pol\u00edtico de las c\u00e1rceles: U9 de La Plata, Coordinaci\u00f3n Federal, Devoto, Sierra Chica y Caseros.<\/b><b><\/b><b>M\u00fasico.<\/b><\/p><p>\u00a0<\/p><p>Antonio del Carmen Fern\u00e1ndez, el Negrito, fue uno de cientos de hombres y mujeres del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). Su historia es s\u00edmbolo, reflejo y ense\u00f1anza de una \u00e9poca. Su historia es una entre miles. Su vida es cr\u00f3nica de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que utiliz\u00f3 la lucha armada como herramienta en busca de un sue\u00f1o.1. El viento calcinante agitaba apenas el ca\u00f1averal. Fue un segundo. Dos siluetas invisibles, un rumor. Despu\u00e9s, nada. Para cuando los matones de los Fr\u00edas Silva volvieron a buscar con la vista movimientos sospechosos, s\u00f3lo el sonido de los grillos se distingu\u00eda en la plantaci\u00f3n. Por las dudas, se mantuvieron alertas, al menos hasta que el rumor de la movilizaci\u00f3n de ca\u00f1eros avanzando del lado opuesto del ingenio, los oblig\u00f3 a abandonar su posici\u00f3n. Ya ven\u00edan&#8230; Panza abajo, protegidos por la espesura, las dos siluetas invisibles murmuraban. Ya llegan, es ahora, dijo uno. El otro no dud\u00f3, prendi\u00f3 la molotov y, en dos movimientos, se par\u00f3 y la lanz\u00f3 con precisi\u00f3n contra el puesto de la guardia. El fuego, en la maloja reseca, explot\u00f3. Y comenz\u00f3 a ganar el ca\u00f1averal. Ahora sin cuidados, Robi y el Negrito abandonaron su refugio para salir corriendo hacia la tranquera. Atr\u00e1s, las lenguas de fuego invad\u00edan el ingenio San Jos\u00e9. Atr\u00e1s, los matones de los Fr\u00edas Silva se dispersaban confusamente ante el ataque por la retaguardia. La multitud de ca\u00f1eros aprovech\u00f3 el estallido del fuego para avanzar y ocupar con fiereza el ingenio. En un rato, las siluetas invisibles se sumaban al grupo que tomaba el imperio de los Fr\u00edas Silva.Antonio Enrique del Carmen Fern\u00e1ndez se llamaba una de las dos siluetas sigilosas que esa tarde incendiaron el ca\u00f1averal. El Negrito, le dec\u00edan, y desde los ocho a\u00f1os se hab\u00eda incorporado a la zafra, dejando el colegio en segundo grado. Hijo \u00fanico de do\u00f1a Luc\u00eda, sirvienta de los patrones, el Negrito hab\u00eda sido tambi\u00e9n limpiabotas y, cuando pod\u00eda, entrenaba para boxeador. Para sus compa\u00f1eros del ingenio San Jos\u00e9, fue con los a\u00f1os erigi\u00e9ndose en una referencia de lucha durante la oleada de huelgas en la industria azucarera, a principios de los sesenta, en Tucum\u00e1n. Escuchaba, en silencio y con respeto, el relato de los viejos ca\u00f1eros que en los cuarenta hab\u00edan protagonizado una huelga grande que dur\u00f3 45 d\u00edas por el cierre de unos seis ingenios, con polic\u00eda, ej\u00e9rcito y muertos incluidos. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ya hab\u00eda aprendido a leer y escribir, el Negrito se encargar\u00eda de poner sobre papel los detalles del r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n extrema al que eran sometidos: \u00ab<i><b>Esto es lo que recordaba la gente vieja: dec\u00edan que se los trataba como animales, y que no los amparaba ninguna ley de trabajo; dec\u00edan que en la f\u00e1brica se trabajaba 16 horas por d\u00eda; recordaban que en un tiempo les daban de comer en bationes que ten\u00edan en la f\u00e1brica. Esto lo hac\u00edan para ganar m\u00e1s tiempo en la producci\u00f3n, dec\u00edan que hab\u00eda que andar m\u00e1s r\u00e1pido, tambi\u00e9n llegaron a usar el l\u00e1tigo. (&#8230;) En el cerco el trabajo es m\u00e1s duro y sacrificado. \u00bfPor qu\u00e9? Porque los obreros ten\u00edan que levantarse m\u00e1s temprano para ir al surco a las dos o tres de la ma\u00f1ana<\/b><\/i>\u00ab.\u00bb<i><b>Tambi\u00e9n dec\u00edan que cuando un compa\u00f1ero quer\u00eda que sus hijos aprendan a leer, los patrones trataban de desmoralizarlos, que no pierdan el tiempo, c\u00f3mo lo iban a estar manteniendo, que lo lleven a trabajar con ellos al cerco; le dec\u00edan los patrones: \u00bfacaso vos no te has criado trabajando? El d\u00eda de ma\u00f1ana se cr\u00eda y se te manda a mudar a Buenos Aires. \u00bfQu\u00e9 remedias? Algunos les contestaban que ya que ellos no hab\u00edan tenido esa suerte de aprender a leer que la tengan sus hijos para que el d\u00eda de ma\u00f1ana sepan defenderse. Esto no le gustaba a los patrones<\/b><\/i>\u00ab, contaba el Negrito.Tambi\u00e9n escuchaba el Negrito el relato de los zafreros cuando se refer\u00edan al \u00abFamiliar\u00bb. En ese momento, bajaban la voz, cuchicheaban casi el acuerdo entre aquel monstruo que se aparec\u00eda por las noches y los patrones, que lo contrataban para sacarse de encima laburantes rebeldes: \u00ab<i><b>Los patrones ten\u00edan un poder muy grande, un contrato con el &#8216;Familiar&#8217; que era hijo del Diablo, lo que pasaba era que cuando un obrero quer\u00eda organizar algo con el conjunto para protestar por las injusticias, dec\u00edan que la patronal lo hac\u00eda citar a una hora determinada de la noche y los patrones agarraban, lo mataban y despu\u00e9s la respuesta que le daban a la gente, le dec\u00edan que el &#8216;Familiar&#8217; lo hab\u00eda llevado porque hab\u00eda protestado y le falt\u00f3 el respeto al patr\u00f3n. De esa manera consegu\u00edan que la gente no se organizara y que tenga un p\u00e1nico espantoso. Compa\u00f1eros, les aclaro que la gente todav\u00eda es creyente en estas cosas, en el asunto de brujos y de demonios, en la zona monta\u00f1osa. Todo esto les debe dar una idea que no era f\u00e1cil organizar a los compa\u00f1eros<\/b><\/i>\u00ab.No era nada f\u00e1cil, pero el atraso en los pagos y el cierre de ingenios en 1961 fue encendiendo los \u00e1nimos. En ese a\u00f1o, en el ingenio San Jos\u00e9, se produce la primera ocupaci\u00f3n de f\u00e1brica con toma de reh\u00e9n: el administrador, \u00ab<i><b>que era audaz y quiso hacerse el malo<\/b><\/i>\u00ab, cuenta el Negrito. \u00ab<i><b>Le explicaron los compa\u00f1eros que se terminaron las \u00e9pocas del &#8216;Familiar&#8217; y que est\u00e1bamos dispuestos a todo si no pagaban. San Jos\u00e9 sali\u00f3 al otro d\u00eda en el diario con letras grandes<\/b><\/i>\u00ab. El conflicto fue un triunfo para los obreros, la patronal reconoci\u00f3 los d\u00edas de huelga, pag\u00f3 sueldos atrasados y se comprometi\u00f3 a no tomar represalias contra los huelguistas. Por entonces, la presi\u00f3n de los trabajadores termin\u00f3 por recuperar la Federaci\u00f3n Obrera Tucumana de la Industria del Az\u00facar (FOTIA), donde se impuso una direcci\u00f3n combativa. Desde la FOTIA se fue radicalizando el plan de lucha, con Leandro Fote como el dirigente m\u00e1s destacado de la nueva conducci\u00f3n. En una de aquellas reuniones en el sindicato, el Negrito, ahora secretario adjunto del ingenio San Jos\u00e9, separ\u00f3 a Fote y lo enfrent\u00f3 con sus dudas y los rumores que la gente contaba sobre su militancia: \u00ab<i><b>Nos apartamos con Leandro y yo le pregunto si era verdad que era comunista; se sorprendi\u00f3, titube\u00f3 un poco y me dijo que no. \u00bfY c\u00f3mo la gente dice que vos sos comunista? Y entonces le agregu\u00e9 si porque lo hab\u00edan metido preso, y le dije, bueno, quedate tranquilo ya veo que me ten\u00e9s desconfianza; no tengas miedo, presentame esa gente y que me explique la pol\u00edtica y el sindicalismo porque yo no s\u00e9 ni mierda, hermano. Despu\u00e9s me dice: S\u00ed, te voy a presentar<\/b><\/i>\u00ab2. La tormenta se asoma, amenazante, y potencia la infinita sensaci\u00f3n de peque\u00f1ez del bote a medio camino, en mitad del r\u00edo. Las islas Lechiguanas, al norte del Delta del Paran\u00e1, todav\u00eda no dejan ver sus bordes por la bruma espesa, y el bote se bambolea peligrosamente. A bordo, un hombre consulta sus notas, mitad ansioso y mitad sereno por llegar a destino. \u00bfSabe Benjam\u00edn a qui\u00e9n transporta en su bote rumbo a las islas esa madrugada? \u00bfSabe algo de ese hombre que consulta sus notas con los primeros rayos de luz, vestido humildemente, morocho, silencioso? \u00bfSabe Benjam\u00edn que ser\u00e1 un revolucionario respetado y admirado, seguido y perseguido, desaparecido y demonizado, y olvidado por la noche de los tiempos?Sabe, eso s\u00ed, que su pasajero forma parte de la direcci\u00f3n de un joven partido, que lo espera una importante reuni\u00f3n (el V Congreso, sabe) a realizarse en el ranchito de un viejo anarquista, un ermita\u00f1o, \u00fanico habitante de las Lechiguanas.No sabe que su pasajero, apenas unos meses atr\u00e1s en el tiempo, en la soledad de su celda, escribi\u00f3: \u00ab<i><b>Una tarde,\/ rodeado de la verde claridad de tu paisaje,\/ atravesada mi delgada corteza\/ por el estridente desaf\u00edo de tu l\u00edder,\/ fortalecido en mi entrega\/ ante la abnegada presencia de mis hermanos\/ heroicos part\u00edcipes de tu sufrimiento,\/ con mi roja savia\/ calent\u00e1ndose en el apretado brazo\/ del informe coloso\/ que te calcina y te fecunda,\/ descubr\u00ed mis entra\u00f1as,\/ supe que tu rebeld\u00eda me pertenece,\/ aprend\u00ed que mis fibras\/ -como el estirado cuero de tu voz-\/ s\u00f3lo se satisfacen y trascienden\/ con el r\u00edtmico golpear\/ que en el nombre del futuro\/ reclama la lucha por tu liberaci\u00f3n<\/b><\/i>\u00ab.3. El clima segu\u00eda caldeado en Tucum\u00e1n y crec\u00eda la resistencia ante nuevos despidos en los ingenios. Al mismo tiempo, se multiplicaba la influencia de la FOTIA entre los trabajadores. Cada toma de f\u00e1brica, cada movilizaci\u00f3n, cada paro, integraba tambi\u00e9n el problema de la autodefensa ante la represi\u00f3n que convocaba la patronal. \u00abLes aclaro que la gente llevaba piedras y palos, machetes y cuchillos de pelar ca\u00f1a. Tomamos la f\u00e1brica, la patronal al principio nos apunta y al ver que toda la gente avanzaba y que los soldados y la polic\u00eda no quer\u00edan tirar, tambi\u00e9n se cagaron de miedo, subieron a los autos y se fueron\u00bb, recuerda el Negrito.Entre aquella multitud de ca\u00f1eros, la figura de un morocho santiague\u00f1o de voz tenue y nariz aguile\u00f1a no llamaba la atenci\u00f3n. Trabajaba, desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo, en la contadur\u00eda del sindicato del San Jos\u00e9 y conoc\u00eda a todos los dirigentes de la FOTIA. Era uno m\u00e1s en las tomas y en las huelgas, pero se distingu\u00eda del resto cuando hab\u00eda que enfrentar a los matones de la patronal. Decidido, iba al frente en las acciones de sabotaje. Aportaba propuestas, guardaba silencio para escuchar a los obreros de la zafra, hablaba en voz baja, pero con una firmeza poco habitual. Con los d\u00edas de conflicto, acompa\u00f1aba al Negrito Fern\u00e1ndez a todos lados, y la gente lo escuchaba. Tra\u00eda siempre consigo el peri\u00f3dico Norte Revolucionario, y en la intimidad reconoc\u00eda su pertenencia al Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP), con cierta presencia en Santiago del Estero, Chaco, Salta y Tucum\u00e1n.Se llamaba Mario Roberto Santucho, o Robi a secasPor entonces, el FRIP hab\u00eda cerrado un acuerdo con el grupo trotskista Palabra Obrera para conformar el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Robi y otros compa\u00f1eros del PRT se ocuparon de instalar una escuela en el sindicato para los hijos de los obreros, con lo cual estrecharon relaciones con las familias y no hab\u00eda bautismo, casamiento o cumplea\u00f1os al que no fueran invitados por la gente de la zona. Tambi\u00e9n aportaron sus conocimientos para alfabetizar a varios dirigentes de la FOTIA, y el Negrito Fern\u00e1ndez fue uno de los primeros en aprender a leer y escribir en esos cursos que daba Santucho en el sindicato.A bordo de una motoneta desgastada o en colectivo, bajo el sol calcinante, Robi y el Negrito recorr\u00edan diariamente los ingenios para intentar unificar la lucha. Aparec\u00edan por todos lados: \u00ab<i><b>Con respecto a los que nos dijeron que somos comunistas, les preguntamos si ellos quer\u00edan alguna vez tener todas las comodidades, trabajar, que se los respete como hombres, que se les pague al d\u00eda y que puedan mandar a sus hijos a las escuelas o a la Universidad como mandan a sus hijos los patrones, y les preguntamos si ellos estaban de acuerdo con lo que dijimos y nos contestaron que s\u00ed. Entonces aprovechamos y les dijimos: si piensan as\u00ed tambi\u00e9n es que son comunistas. Alguna gente nos dice que si somos comunistas no les interesaba, que digan lo que quieran pero peor es ser vende obrero y alcahuete o polic\u00eda; nosotros dijimos que prefer\u00edamos que nos digan comunistas pero menos capitalistas chupasangre<\/b><\/i>\u00ab, anotaba despu\u00e9s el Negrito, integrado ya a la vida partidaria del PRT por medio de la influencia decisiva de Santucho.En una carta dirigida a su hermano Julio, Robi reconocer\u00eda los avances de su joven partido y, tambi\u00e9n, el desarrollo de su propia conciencia pol\u00edtica a partir de la intervenci\u00f3n en el conflicto azucarero: \u00abNuestro trabajo entre los obreros en f\u00e1bricas, barrios, obrajes, aserraderos, y entre los agricultores, nos va obligando a consultar la teor\u00eda, lo que dice la filosof\u00eda sobre el hombre, sobre la enajenaci\u00f3n, sobre las limitaciones del hombre y los caminos sobre su liberaci\u00f3n, y as\u00ed viendo la realidad, conversando sobre ella, intercambiando experiencias entre todos los compa\u00f1eros, (&#8230;) vamos comprendiendo el camino por el que encontraremos la salida. Ese camino sabemos que es la revoluci\u00f3n\u00bb.\u00bb<i><b>Desde que nosotros est\u00e1bamos en el Sindicato se tom\u00f3 16 veces la f\u00e1brica, en todo eso andaba Santucho, la gente lo apreciaba mucho, y dec\u00eda que no interesaba c\u00f3mo pensaba \u00e9l, si era comunista pero ven\u00eda a luchar por nosotros. Ya se deben imaginar c\u00f3mo nos pon\u00edamos contentos. Fue as\u00ed que lo hicieron hablar en asamblea varias veces. Les aclaro que cuando hab\u00eda muchos paros la gente dec\u00eda que ser\u00eda lindo dejar un jornal todos los meses para comprar armas porque con hondas ya no hac\u00edamos nada&#8230;<\/b><\/i>\u00ab, comentar\u00eda el Negrito.Desde entonces, para Santucho el papel del proletariado azucarero en la lucha ser\u00eda el de vanguardia de la clase obrera, cada vez mejor organizado y con mayor conciencia. Sin embargo, los ca\u00f1eros padecer\u00edan un golpe devastador con la dictadura de Ongan\u00eda: el cierre de once ingenios, que supon\u00eda la destrucci\u00f3n de la econom\u00eda provincial. La ola de protestas se hizo incontenible. El 12 de enero de 1967 ser\u00e1 una fecha clave para la historia de Santucho y del PRT, el d\u00eda en que quedar\u00e1 m\u00e1s clara que nunca la necesidad de superar la lucha reivindicativa por la pol\u00edtica y asumir, de una vez por todas, que la revoluci\u00f3n no pod\u00eda dejar de contar con una respuesta armada ante las fuerzas de la represi\u00f3n. Ese d\u00eda, como parte del Plan de Lucha Azucarero Nacional, la FOTIA convoc\u00f3 a una multitudinaria marcha en Bella Vista. El enfrentamiento fue inevitable. Los obreros, con hondas y molotovs, chocaron con fuerzas policiales desbordadas por la multitud. En pleno retroceso, la polic\u00eda dispar\u00f3 balas de plomo contra la manifestaci\u00f3n y asesin\u00f3 a Hilda Guerrero de Molina. \u00abAl d\u00eda siguiente, en el Ingenio San Jos\u00e9, el ambiente entre los obreros es de satisfacci\u00f3n por la en\u00e9rgica actitud asumida y plantean reiteradamente a los militantes del partido que hay que armarse, conseguir ametralladoras e ir a la lucha a muerte contra la dictadura. Esta conclusi\u00f3n se estaba generalizando a esta altura entre los trabajadores azucareros y amplios sectores de la vanguardia obrera de todo el pa\u00eds\u00bb, explicar\u00e1 Santucho m\u00e1s tarde.Y el PRT no har\u00e1 o\u00eddos sordos al reclamo de los obreros tucumanos4. \u00ab<i><b>El planteo de la lucha armada irrumpe en el PRT, no a trav\u00e9s de estudiantes e intelectuales revolucionarios influidos por la experiencia revolucionaria de otros pa\u00edses. Surge de la experiencia directa de las masas obreras argentinas y es incorporado al partido por su vanguardia, que ha recorrido previamente el camino de la lucha pac\u00edfica (&#8230;) hasta que, cerradas todas las posibilidades con la asunci\u00f3n de Ongan\u00eda, se orienta correctamente hacia la guerra revolucionaria<\/b><\/i>\u00ab, dice aquel hombre enigm\u00e1tico. El mismo que un d\u00eda antes surc\u00f3 la bruma del Paran\u00e1, revisando sus notas, en silencio, en la madrugada. Ahora lo escucha un auditorio de cuarenta j\u00f3venes. Ahora, su voz suave, casi un susurro, viene a traer la tormenta.Los diarios dicen el Che, dicen Cordobazo, dicen dictadura, dicen resistencia. En aquel rancho solitario en las Lechiguanas, esa voz dice tempestad, dice rebeld\u00eda, dice socialismo. Dice, tambi\u00e9n, revoluci\u00f3n. La misma voz explica que un ej\u00e9rcito revolucionario \u00ab<i><b>es el brazo armado del que se sirve el pueblo contra el ej\u00e9rcito burgu\u00e9s<\/b><\/i>\u00ab, y que \u00ab<i><b>en la guerra revolucionaria, el partido manda al fusil<\/b><\/i>\u00ab. Su voz conmueve en la tensa calma de una reuni\u00f3n que parece destinada a quedar en la historia de los pueblos.5. Callado, introvertido, frecuentemente inhibido ante compa\u00f1eros de una mayor formaci\u00f3n, el Negrito Fern\u00e1ndez se hab\u00eda ganado su lugar en el Comit\u00e9 Central a partir de su experiencia de lucha durante la crisis azucarera. Se convirti\u00f3 tambi\u00e9n, de alg\u00fan modo y a su pesar, en el modelo del proletario para la propia organizaci\u00f3n. Se trataba del compa\u00f1ero que sintetizaba todo lo opuesto al intelectual peque\u00f1o burgu\u00e9s, charlat\u00e1n y pedante, que el PRT rechazaba con todas sus fuerzas hasta el extremo de alimentar un sostenido prejuicio contra cualquier actitud considerada \u00abintelectual\u00bb. Prejuicio acompa\u00f1ado tambi\u00e9n por cierta idealizaci\u00f3n del obrero como propietario de todas las virtudes revolucionarias casi por naturaleza. Esos prejuicios que impon\u00edan el \u00abhacer\u00bb como ant\u00edtesis de cualquier otra propuesta que no contara con la pr\u00e1ctica como m\u00e9todo, recorr\u00edan la superficie del partido y tambi\u00e9n su direcci\u00f3n. Durante una jornada de estudio de la teor\u00eda marxista a cargo de Santucho, cuando cada militante dudaba antes de preguntar demasiado durante la lectura de Hegel para no generar sospechas de pretensiones \u00abintelectuales\u00bb, el Negrito Fern\u00e1ndez era quien se manejaba con menor nivel de prejuicio en este sentido: preguntaba siempre desde su curiosidad y desde sus ganas de aprender. \u00abEl Negrito viv\u00eda siempre como en una tensi\u00f3n, muy serio, y ten\u00eda una pasi\u00f3n por aprender. Sab\u00eda que la teor\u00eda ten\u00eda una importancia muy grande, y escuchaba mucho a los compa\u00f1eros que ten\u00edan mayor formaci\u00f3n intelectual dentro del partido. Siempre andaba con un libro abajo del brazo, y no andaba con chiquitas: siempre con un cl\u00e1sico del marxismo. Lo estudiaba mucho tiempo. Me acuerdo que le hab\u00eda interesado mucho un texto de Marx, Salario, precio y ganancia, y lo conoc\u00eda al dedillo. Se ve que lo hab\u00eda impresionado en sus tiempos de obrero\u00bb, nos comenta hoy Luis Mattini.Santucho escribir\u00eda tiempo despu\u00e9s, en un editorial de El combatiente, que el Negrito Fern\u00e1ndez \u00abpese a que ten\u00eda grandes dificultades para leer, se dedic\u00f3 con fervor al estudio de los cl\u00e1sicos, principalmente Marx y Lenin, costumbre que mantuvo con constancia en toda su vida militante. Se puede afirmar que el Negrito aprendi\u00f3 a leer por su propia cuenta con los textos marxistas, ayud\u00e1ndose pacientemente con un diccionario\u00bb.Decidido para actuar, c\u00e1lido y efusivo cuando se encontraba con alg\u00fan compa\u00f1ero, el Negrito a la vez era muy parco y se hac\u00eda extremadamente dif\u00edcil conversar con \u00e9l sobre temas ajenos a la militancia: \u00abAlgo lo marcaba mucho, era un tipo que s\u00f3lo pod\u00eda hablar de cosas serias. Nunca lo ibas a escuchar hablando de bueyes perdidos\u00bb, recuerda Mattini, con quien durante un tiempo comparti\u00f3 la responsabilidad de la parte sindical en la direcci\u00f3n del PRT-ERP.El Negrito hab\u00eda formado parte del primer grupo de militantes que intent\u00f3 liberar a Robi de su detenci\u00f3n en la comisar\u00eda de Villa Quinteros en Tucum\u00e1n, antes del V Congreso del PRT. El plan de rescate fracas\u00f3 porque, mientras los compa\u00f1eros se dispon\u00edan a saltar una tapia, de madrugada, una jaur\u00eda de perros comenz\u00f3 a seguirlos y a denunciar su presencia. El grupo se retir\u00f3 para evitar sospechas, pero de todos modos a Santucho lo trasladaron a la c\u00e1rcel de Villa Urquiza. \u00abNos corrieron los perros, ni siquiera la polic\u00eda\u00bb, reconocer\u00eda muchos a\u00f1os despu\u00e9s Enrique Gorriar\u00e1n Merlo, tambi\u00e9n parte de la operaci\u00f3n. El Negrito Fern\u00e1ndez intervino tambi\u00e9n directamente en el frustrado secuestro del ex jefe del Ej\u00e9rcito, Julio Alsogaray, a fines de 1969. Como el militar se manejaba sin custodia, el Negrito lo abord\u00f3 y, recurriendo a su pasado como boxeador, le peg\u00f3 una trompada en plena calle que lo dej\u00f3 groggy. Otro compa\u00f1ero lo subi\u00f3 al auto y, cuando le explicaban su condici\u00f3n de detenido por el PRT, el militar zaf\u00f3 a los empujones y se escap\u00f3 del coche de sus captores.Sin embargo, su principal aporte al PRT-ERP entonces fue su trabajo de masas, su extraordinaria capacidad para vincularse con otros trabajadores en distintos lugares del pa\u00eds. \u00ab<i>La adopci\u00f3n de correctos criterios proletarios de construcci\u00f3n, la elaboraci\u00f3n de una l\u00ednea de masas, fundamentales avances de nuestro Partido en ese per\u00edodo, se deben en gran parte a sus constantes aportes<\/i>\u00ab, reconocer\u00eda Santucho.A principios de 1972, el Negrito y Jorge Molina caen presos durante un allanamiento, donde adem\u00e1s es herido en una pierna En julio de ese mismo a\u00f1o, un cronista de La Opini\u00f3n dej\u00f3 registro de su alegato en el juicio oral: \u00ab<i><b>Yo rendir\u00e9 cuentas a mis compa\u00f1eros. Ante este tribunal lo \u00fanico que puedo decir es que fui torturado durante tres d\u00edas. No me arrepiento de nada, me siento orgulloso de ser un trabajador. El que sabe lo que hay que hacer y no lo hace est\u00e1 m\u00e1s muerto que nuestros compa\u00f1eros ca\u00eddos. \u00a1A vencer o morir por la Argentina! \u00a1Viva el Che Guevara!<\/b><\/i>\u00ab. Acto seguido, el juez tuvo de desalojar la sala.Ya en la c\u00e1rcel, aislado de sus compa\u00f1eros, el Negrito se aboc\u00f3 a profundizar su estudio te\u00f3rico y tambi\u00e9n a esbozar lo que despu\u00e9s se conocer\u00eda como \u00abInforme sobre el problema azucarero\u00bb. De extraordinario valor testimonial sobre la explotaci\u00f3n de los ca\u00f1eros y la radicalizaci\u00f3n de la lucha en Tucum\u00e1n, el manuscrito circul\u00f3 por el penal, hasta que un compa\u00f1ero lo acerc\u00f3 al PRT. El Negrito saldr\u00eda en libertad el 25 de mayo de 1973 a partir de la presi\u00f3n popular por la liberaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos.6. \u00ab<i><b>Todo el Partido debe grabarse con letras de fuego el principio revolucionario de que no se puede destruir el capitalismo sin &#8216;audacia y m\u00e1s audacia&#8217;, que una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s esenciales de un revolucionario es su decisi\u00f3n, que un revolucionario es un hombre de acci\u00f3n<\/b><\/i>\u00ab, escribe a mano, sin vacilaciones, apartado del resto en un rinc\u00f3n. Y anota: \u00ab<i><b>El Ej\u00e9rcito Revolucionario debe desarrollarse de lo peque\u00f1o a lo grande, de las acciones m\u00e1s simples a las m\u00e1s complejas, procurando la ligaz\u00f3n permanente con las masas, templando seriamente nuestras fuerzas y educando en mil acciones a nuestros destacamentos armados<\/b><\/i>\u00ab&#8230; De alg\u00fan lado lo llaman. Esa ma\u00f1ana, en una deshabitada isla del r\u00edo Paran\u00e1, est\u00e1 por comenzar el V Congreso del PRT. Robi camina rumbo al ranchito con sus apuntes en el bolsillo. Ve caras conocidas y tambi\u00e9n algunas nuevas. Antes de entrar, levanta la mirada al cielo. Miente el cielo despejado, lo sabe Robi. Miente. Se avecina la tormenta.7. De regreso de un breve viaje a Cuba, el Negrito se suma al nuevo bur\u00f3 pol\u00edtico, antes de partir a Tucum\u00e1n.A partir de entonces participa de la primera formaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Monte \u00abRam\u00f3n Rosa Jim\u00e9nez\u00bb, con la tarea de iniciar el reconocimiento del terreno para asentar la guerrilla rural del ERP en la cadena monta\u00f1osa a lo largo de la ruta 38, en los departamentos de Famaill\u00e1 y Monteros. La presencia del Negrito en este proyecto fue determinante: conocido como dirigente por gran parte de los trabajadores tucumanos, las puertas de los campesinos en el monte se abr\u00edan a su paso. \u00ab<i>El que m\u00e1s llegaba a la gente era el Negrito Fern\u00e1ndez; yo siempre iba junto con \u00e9l, aprendiendo y entablando tambi\u00e9n v\u00ednculos con los campesinos<\/i>\u00ab, recuerda Gorriar\u00e1n Merlo, quien relata a continuaci\u00f3n la llegada de la expedici\u00f3n a uno de los ranchos, al oeste de El Cadillal: \u00ab<i>Nos presentamos, saludamos a los padres y nos sentamos en una especie de galer\u00eda. En la casa hab\u00eda cuatro o cinco ni\u00f1os que se pararon delante nuestro, con la cabeza gacha y con las manitos como si estuvieran rezando. Yo me sorprend\u00ed, no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, hasta que vi al Negrito, que le tomaba la cabeza a uno de ellos y le dec\u00eda: &#8216;Que Dios te bendiga&#8217;. Estaban pidiendo la bendici\u00f3n. Yo hice lo mismo que el Negrito; siempre pienso que si no hubiese ido con \u00e9l, no hubiera sabido qu\u00e9 hacer<\/i>\u00ab. De hecho y a partir de su influencia con la gente, el ERP interviene para exigir el cese de una mec\u00e1nica que intermediarios comerciales aprovechaban para estafar a los campesinos.A principios de 1974, bajo el control directo de Santucho, unos 40 combatientes integran la formaci\u00f3n que se ejercita en el monte tucumano, a la espera de \u00f3rdenes para entrar en combate. Se impone en la compa\u00f1\u00eda una f\u00e9rrea disciplina y un obligado estudio pol\u00edtico mientras se acerca la hora de entrar en acci\u00f3n. Detectado el grupo de combatientes en la zona serrana de Rodeo Viejo y adelantando los plazos previstos, Santucho decide pasar a la ofensiva y ocupar la localidad de Acheral. El 30 de mayo de 1974, comisar\u00eda, central telef\u00f3nica, estaci\u00f3n ferroviaria y rutas de acceso son controladas por la guerrilla en su primera operaci\u00f3n de \u00abpropaganda armada\u00bb. La noticia recorri\u00f3 el pa\u00eds. Para proteger su trabajo de masas, el Negrito Fern\u00e1ndez no tomar\u00eda parte de la acci\u00f3n, detalle que generar\u00eda, m\u00e1s adelante, una discusi\u00f3n con el propio Santucho sobre el lugar m\u00e1s adecuado para desarrollar su trabajo pol\u00edtico.Para Robi, el Negrito Fern\u00e1ndez deb\u00eda permanecer en la direcci\u00f3n del PRT-ERP como un garant\u00eda de \u00abpeso de clase\u00bb, desde donde desarrollar la formaci\u00f3n de cuadros dirigentes en la estructura regional, de manera independiente a la actividad de la guerrilla rural. Luis Mattini explica en Hombres y Mujeres del PRT-ERP que el Negrito \u00abse opuso firmemente diciendo que su lugar estaba en la Compa\u00f1\u00eda de Monte, pues la misma &#8216;carec\u00eda de compa\u00f1eros de la zona&#8217; y \u00e9l se hab\u00eda preparado para eso. Insist\u00eda en que en el secretariado regional o en el mismo bur\u00f3 pol\u00edtico podr\u00eda ser reemplazado por muchos militantes; en cambio pocos pod\u00edan ocupar su lugar arriba\u00bb. Finalmente, Fern\u00e1ndez le gan\u00f3 la pulseada a Santucho y fue designado como \u00abresponsable pol\u00edtico\u00bb de la Compa\u00f1\u00eda.En agosto de ese mismo a\u00f1o, ya muerto Per\u00f3n, la direcci\u00f3n del PRT-ERP hab\u00eda planificado una operaci\u00f3n militar sobre el Regimiento 17 de Infanter\u00eda Aerotransportada, en Catamarca, para obtener armamento y sacudir el escenario pol\u00edtico con una demostraci\u00f3n de fuerza. El Negrito ir\u00eda a la cabeza, trasladando la Compa\u00f1\u00eda desde el campamento de La Horqueta, en Tucum\u00e1n.La guerrilla parti\u00f3 en un micro con 47 combatientes hasta detenerse en un camino poco transitado, nueve kil\u00f3metros al norte de la capital catamarque\u00f1a. Pocas horas antes del inicio de la operaci\u00f3n, la guardia guerrillera comete un error decisivo: no detiene a un par de lugare\u00f1os que pasan en bicicleta, espectadores casuales de los preparativos. Luego de unos minutos de marcha, los testigos se cruzan con un oficial de polic\u00eda, a quien alertan sobre la situaci\u00f3n Hacia la zona del campamento se dirigen cuatro patrulleros y, en segundos, la balacera rompe la madrugada. Los polic\u00edas son reducidos pero, descubierta ya la operaci\u00f3n, el mando del ERP ordena la retirada.Desordenadamente, un grupo se repliega a bordo de los patrulleros con rumbo a Tucum\u00e1n. A mitad del recorrido, se cruzan con otra pinza policial, pero siguen adelante hasta llegar a salvo a la base. Pero otro grupo de 27 guerrilleros, queda aislado y enfila hacia los cerros. En este grupo va, herido, el Negrito Fern\u00e1ndez. La falta de conocimiento de la geograf\u00eda de la zona resulta determinante en la retirada: la escasa vegetaci\u00f3n los obliga a escapar casi a la descubierta. Tres aviones, un helic\u00f3ptero, y todas las fuerzas militares y policiales salen a la caza de los guerrilleros. Nueve de ellos son apresados el d\u00eda siguiente, pero la b\u00fasqueda sigue. A 3 kil\u00f3metros de Capilla del Rosario, el lunes 12 de agosto, el grupo de la Compa\u00f1\u00eda de Monte es cercado por las fuerzas represivas. El enfrentamiento contin\u00faa hasta que la guerrilla agota sus municiones. El Negrito Fern\u00e1ndez es, entonces, el encargado de negociar la rendici\u00f3n de sus compa\u00f1eros, 16 en total.El Ej\u00e9rcito los fusil\u00f3 a todos.La criminal respuesta marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la pol\u00edtica terrorista que se expandir\u00eda desde el Estado a partir de entonces. Los fusilamientos en Trelew y Capilla del Rosario marcaron el inicio de una cacer\u00eda sin tregua por parte de las Fuerzas Armadas.Entre los fusilados estaba el Negrito, Antonio del Carmen Fern\u00e1ndez.8. Sentado en el cord\u00f3n de la vereda, el Polaco escuchaba el bombardeo determinista de su acompa\u00f1ante. El otro, con las manos en el bolsillo, respond\u00eda furibundo las iron\u00edas del Polaco. A fines de los cincuenta, Witold Gombrowicz escuchaba la voz suave de un pibe de 21 a\u00f1os defendiendo la revoluci\u00f3n cubana como s\u00edmbolo del despertar de Am\u00e9rica Latina en contrapunto con la decadencia burguesa de la vieja Europa, la sangre de los pueblos oprimidos recorriendo las venas de un continente en llamas&#8230;Palabras, provocaba el Polaco, al que nadie le cre\u00eda en Santiago del Estero su condici\u00f3n de intelectual de renombre en el exilio. \u00ab<i>And\u00e1&#8230; \u00bfqu\u00e9 vas a ser vos?<\/i>\u00ab, le dec\u00eda el irreverente pibe, en aquella noche santiague\u00f1a. Era el s\u00e9ptimo hijo var\u00f3n de los Santucho, y el que m\u00e1s llam\u00f3 la atenci\u00f3n del Polaco: \u00ab<i>Es un muchacho color subido, cabellera negra ala de cuervo, piel aceite ladrillo, boca color tomate, dentadura de astuto so\u00f1ador, dulce y terco&#8230; \u00bfqu\u00e9 porcentaje tendr\u00e1 de indio?Yalgo m\u00e1s todav\u00eda, algo importante, es un soldado nato. Sirve para el fusil, las trincheras, el caballo<\/i>\u00ab.Esa noche, sentado en el cord\u00f3n de la vereda, el Polaco guard\u00f3 en su memoria la imagen de esa \u00e1spera conversaci\u00f3n, repleta de iron\u00edas y de reproches, entre un escritor europeo que nadie conoc\u00eda en esa tierra, y un pibe que, por todos lados, andaba repleto de futuro: \u00ab<i>Su realidad est\u00e1 llena de quimeras, es digna, por tanto, de conmiseraci\u00f3n. Sin embargo, su mano posee el don de transformar las quimeras en realidad, es capaz de crear los hechos. Irrealidad, entonces, por parte de la cabeza, y realidad, por parte de la mano&#8230; y la seriedad por un solo lado&#8230;<\/i>\u00ab9. \u00ab<i>Cuando \u00e9l viv\u00eda ante el surgimiento de un obrero de f\u00e1brica de grandes cualidades revolucionarias- acostumbr\u00e1bamos a decir para definirlo: &#8216;Es como el Negrito&#8217;. Hoy, debemos decir que una de nuestras mayores satisfacciones ser\u00e1 encontrarnos con esa clase de compa\u00f1eros, porque veremos en ellos la garant\u00eda de que las tradiciones proletarias de nuestro Partido nunca se perder\u00e1n y que en consecuencia el PRT sabr\u00e1 llevar al triunfo en nuestra Patria la revoluci\u00f3n socialista por la que el Negrito luch\u00f3 y muri\u00f3<\/i>\u00ab, escribi\u00f3 un conmovido Santucho, para finalizar su editorial del 21 de agosto de 1974.Pocas personas influyeron m\u00e1s en la vida pol\u00edtica de Santucho que el Negrito Fern\u00e1ndez. La confianza y amistad entre dos compa\u00f1eros, cimentada desde aquellos agitados d\u00edas de la huelga azucarera, ser\u00e1 un elemento destacado tambi\u00e9n por Mattini: \u00ab<i>Robi escuchaba mucho al Negrito. Siempre dec\u00eda que el Negrito ten\u00eda olfato, instinto de clase, esto de semblantear con la experiencia que te dan los golpes de la vida. Se mov\u00eda muy por la piel, y ten\u00eda muy arraigada la idea que la revoluci\u00f3n era un fen\u00f3meno de masas y no de \u00e9lite, y que hab\u00eda que hablar con la gente, y ese fue su mejor aporte<\/i>\u00abM\u00e1s de una vez, Santucho mencionaba al Negrito para ejemplificar una forma de hacer pol\u00edtica con \u00ab<i>el esp\u00edritu de ir hacia las masas, de confiar en las masas, de aprender de las masas, de recurrir siempre a las masas para solucionar los problemas de la construcci\u00f3n revolucionaria<\/i>\u00ab. Y durante una reuni\u00f3n narraba una an\u00e9cdota como ejemplo: en los \u00faltimos d\u00edas de entrenamiento de la guerrilla rural en el monte tucumano, Robi, el Negrito y otro compa\u00f1ero realizaban un rodeo para eludir un cerco policial que los persegu\u00eda. Pero extraviaron el rumbo y anduvieron m\u00e1s de tres d\u00edas desorientados. Cansados y hambrientos, llegaron a una bifurcaci\u00f3n en el sendero. De un lado, hacia el oeste, el monte, la protecci\u00f3n de la naturaleza. Del otro, a menos de medio kil\u00f3metro, la casa de un campesino. Santucho duda en aquel momento. El tercer compa\u00f1ero propone seguir la marcha hasta el refugio de la monta\u00f1a. Pero el Negrito, sin la m\u00e1s m\u00ednima vacilaci\u00f3n, dice: \u00abVamos a la casa del campesino\u00bb. Fueron a hablar con el campesino, que los recibi\u00f3, los protegi\u00f3 de la polic\u00eda y les indic\u00f3 el camino.A ese elemento intangible, Mario Roberto Santucho defin\u00eda como \u00abinstinto de clase\u00bb.<\/p><p><b>Hugo Montero.<\/b><b><\/b><b>Revista Sudestada N\u00ba 55 \u2013 Diciembre de 2006.<\/b><\/p><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANTONIO DEL CARMEN FERNANDEZ \u201cDesde que nosotros est\u00e1bamos en el Sindicato se tom\u00f3 16 veces la f\u00e1brica, en todo esto andaba Santucho, la gente lo apreciaba mucho, y dec\u00eda que no interesaba como pensaba \u00e9l, si era comunista pero venia a luchar por nosotros. Ya se deben imaginar c\u00f3mo nos pon\u00edamos de contentos. 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