El Combatiente Nº 81
Junio - Agosto 2018 - Edición Nº 81
 

EDITORIAL

Una vez más nos quieren arrastrar a la vieja y sucia  trampa del “policía bueno y el policía malo”, en este caso, expresado en la falsa oposición entre “reformismo populista y neo liberalismo”. Así como la primera fábula se desarrolla en una comisaría y el único resultado posible es la cárcel, la segunda se desarrolla dentro del sistema capitalista y el obligado resultado es la ruina de los trabajadores. Una se sucede a la otra en medio de reproches mutuos sobre “fiestas” de las que nunca participamos y banquetes en los que sólo somos los cocineros y los mozos. Siempre pagamos por bonanzas y grandezas que son usufructuadas por unos pocos y de las que nosotros fuimos sus artífices debido a la súper explotación de nuestra fuerza de trabajo.

Nuestros males tienen muchos colores, matices. Grandiosas son las banderas de los “salvadores de la patria” y “los amigos del pueblo”. Más tarde, todos nos llevan al mismo abismo y a la trágica decisión de optar entre dos males, como las ventanillas de un banco atendido por trabajadores y dirigido por los capitalistas financieros de siempre, donde nos brindan dos únicas opciones: ser atendidos por un empleado que nos muerde la mano o por otro que nos pega con un palo. Ésas y no otras son las opciones “democráticas” que nos tiene reservadas la burguesía.

Como condición sine qua non de la lucha de clases, ninguna clase se suicida por lo que, como clase hegemónica dentro de una sociedad capitalista, la burguesía siempre busca y buscará la forma de reciclarse y mantenerse en el poder. Para eso se vale de cualquier recurso del que disponga con el fin de resolver sus conflictos y contradicciones y así mantener su interés principal: sus ganancias. Ante la profunda crisis de superproducción, que no encuentra cómo resolver, se ve forzada a que sus políticas sean gerenciadas por nefastos personeros “políticos” como Trump, Rajoy, Macron, Macri, personajes farandulescos con nulos conocimientos políticos que, con tono payasesco, llegan para hacerse cargo del “trabajo sucio” que la burguesía considera necesario realizar para sostener su tasa de ganancia.

El capitalismo, adquiera las formas que adquiera o lo administre quien lo administre, es nuestro único enemigo y no nos tenemos que dejar engañar por sus cambios cosméticos ni sus cantos de sirenas. La única victoria posible y absoluta para los trabajadores es la destrucción de este monstruo que mata a millones de seres humanos en todo el planeta por medio del hambre, las enfermedades y sus guerras comerciales sanguinarias.

Queríamos aclarar esto desde el principio porque para los políticos burgueses ya comenzó la carrera electoral y sus batallas y escaramuzas no nos tienen que distraer de nuestros verdaderos intereses.

La guerra de las dos facciones, progresismo y populismo vs. liberalismo y conservadurismo es el sustrato del que emergen todos los “escándalos”: ruta del dinero “K”, ruta del dinero “M”, paraísos fiscales, detenciones mediáticas a la madrugada en las que las cámaras de televisión llegan antes que los policías, denuncias por aportantes truchos, padrones engrosados por gente fallecida, todas bombas de humo que nos van tirando para mantenernos entretenidos mientras acuerdan y coinciden en una misma política de ajuste.

Un capítulo aparte merecen los aportantes truchos a las campañas electorales de Cambiemos, alianza espejo que llegaba para salvar “los más honestos principios republicanos” y que no hizo más que reproducir el tradicional lavadero con el que se financia la política burguesa y que con tanto acierto desnudó Payró en sus “Divertidas aventuras de un nieto de Juan Moreira”.

Ni la inteligencia ni la cultura son algo que el capital financiero necesite en sus esbirros cipayos para concretar sus fines. Solamente precisa la obediencia a cambio de una patente de corsarios. El caso de los dirigentes y funcionarios de Cambiemos es bastante ilustrativo en este sentido y el episodio del militar, chofer y poeta que supuestamente llenó de nombres y denuncias varios cuadernos Gloria de espiral y que luego quemó (no sin antes hacerlos fotocopiar por un empleado del diario Clarín), nos confirma lo que decimos, con el agravante de que se burlan en nuestras caras.

Estos hechos hasta serían risueños, así como la periódica “resurrección” de Nisman, si no fuera que aparecen cuando tratan de encubrir los peores momentos del gobierno, el desbarranco como bola de nieve de una economía que de eso sólo tiene el nombre o las salvajes leyes que preparan para nuestro pueblo.

Entiéndase bien: no defendemos a ningún funcionario del anterior gobierno burgués, pero su conducta sólo podría ser juzgada por una auténtica justicia de los trabajadores, no por una horda de jueces al servicio de los intereses políticos del poder ejecutivo nacional y a sus paroxísticas necesidades mediáticas. Conocemos muy bien cómo se financió siempre la política burguesa, cuál fue el manejo de las licitaciones del estado, cómo accionan los lobistas del parlamento (fijando tarifas para las leyes) y cuáles son los negocios del estado con los contratistas de la obra pública. Todos los trabajadores los conocemos y más temprano que tarde nos tendrán que rendir cuentas.

El descalabro del gobierno es apreciable a simple vista: terminal. Desgraciadamente los únicos que sufriremos sus consecuencias somos los trabajadores, los más pobres y vastos sectores de las Pymes, pequeños productores del agro y comerciantes también con escasa posibilidad de maniobra financiera.

El lazo de ahorque preparado minuciosamente por la burguesía financiera internacional se concretó, inevitablemente, con el crédito del FMI. No nos engañemos: no es una crisis financiera la que nos llevó al Fondo, es el Fondo el que nos llevó a una crisis financiera irresoluble y su “ayuda” no es más que el cumplimiento de un mandato internacional que trabaja con el dinero como mercancía fuera de toda expectativa productiva y estrictamente ceñida a la política especulativa. Y lo que es peor: un dinero que tiene una entidad ficticia, que NO EXISTE. El capital encontró en la deuda su realización metafísica, casi un imposible alquímico. Mientras, el combustible de esta retorta que crece peligrosamente somos cientos de millones de trabajadores…

A la vez, este mundo de ilusiones capitalistas necesita un guardián: la violencia de clase hecha ejército, como siempre, pero mejor. Esta vez, en la versión “Cambiemos”, viene disfrazada de policía que nos defiende del narcotráfico y el terrorismo internacional, curiosamente dos subproductos del capitalismo financiero internacional.
Desde el primer día de la asunción de Macri a la presidencia, los medios que lo entronizaron comenzaron a bombardear con el tema militar. Es decir, la búsqueda de un indulto amplio y una “misión” para las FFAA. La misión ya la encontraron de la mano del modelo de la lucha contra los narcos mexicanos: el “terrorismo” del RAM y el de los tenderos de la triple frontera sumados a un creciente ejército de lumpenes motochorros. Ya comenzó a desplegarse el ejército en Salta y próximamente también lo hará en las provincias de Jujuy, Formosa, Corrientes y Misiones. Esta súper agrupación Norte está comandada por Juan Manuel Pulleiro, un militar que ya amenazaba en el 2017: “Mírenla bien porque es la misma bandera por la que un grupo de soldados salteños defendieron con honor la escuela en Manchalá en defensa de la Constitución Nacional”. No decía que lo que defendía era una orden de López Rega a quien, parece, le reconocía virtudes republicanas. Quizás lo más revelador de esta pequeña anécdota sea que Pulleiro no actuó en esa época y se puede decir que se trata de un militar formado en la democracia burguesa que, como podemos ver, no sólo “no nos educó, no nos dio de comer ni tampoco nos curó”, sino que siguió engendrando fascistas en sus institutos militares.

Es evidente que el despliegue apresurado de las tropas no es para combatir a estos fantasmas de zarzuela, el objetivo es mucho más importante y sanguinario: cada vez que la burguesía despliega sus tropas de combate en un país es para destruir toda forma de resistencia y protesta. Se trata de la primera etapa de un movimiento que empieza por la violación de la Constitución y las leyes que la reglamentan y termina en un baño de sangre para nuestro pueblo. Nuestra enorme responsabilidad, nuestro mandato histórico, es frenarlos codo a codo con todo el campo popular.

Es inevitable que el régimen desbarranque hacia una feroz represión si insiste con acorralar al pueblo con tarifas impagables, baja de salarios, inflación, devaluación, despidos y paralización de todo el sistema productivo (la caída de la actividad industrial, según los últimos datos del INDEC es del 8,1%). E insistirá, no nos caben dudas, porque ése el mandato de sus amos del capitalismo financiero internacional: ponernos completamente de rodillas, inermes, destrozados y dispuestos a cualquier entrega de nuestras riquezas y territorio a cambio de un miserable mendrugo de pan. Lo hicieron en todo el mundo, demolieron continentes y esclavizaron a todos sus habitantes, ¿Por qué no habrían de hacerlo con nosotros?

Macri es uno de los tantos payasos ocupando el puesto de presidente, carente del conocimiento y capacidad de hacer política, sostenido por gracia de los sectores concentrados de poder como las entidades bancarias y por las cabezas de una supuesta oposición que, cómplice y sin escrúpulos, durante estos dos años votó y aprobó leyes devastadoras para el pueblo como la nueva ley previsional. No es una coincidencia, ES UNA POLÍTICA. Son parte del ciclo que describimos más arriba. Continúan sosteniendo de pie a Cambiemos para que siga llevando adelante las medidas de rapiña a las que somos sometidos, dejándole el trabajo sucio y haciéndole caer el costo político sobre su gobierno para luego reciclarse y que vuelva la versión del policía bueno, aquél que otorgará algunas migajas y un par de reformitas que nos sigan entreteniendo. Comparten los mismos intereses de clase, pero son diferentes en las formas políticas, pues los anteriores, los llamados populistas, no han sido ajenos a estas mismas medidas de miseria y hambruna, sólo han tenido más cintura política que este bruto para evitar caer en la pérdida de legitimidad y gobernabilidad ante el pueblo. Han profundizado una crisis insostenible y caído en estanflación (estancamiento económico con inflación). Los dichosos brotes verdes, “la luz al final del túnel” nunca llegarán, pues a todos estos buitres les es mucho más conveniente seguir participando de la timba financiera comprando y vendiendo dólares, una moneda a la que nuestra economía esta necia y cegadamente atada, que invertir en producción. No dejaremos de denunciar que Mauricio Macri, junto con su equipo de rapaces, han realizado maniobras maquiavélicas a través de las sucesivas corridas bancarias que acontecieron en los últimos meses para favorecerse concentrando  capital en su propio beneficio y en el de un muy pequeño sector de la burguesía, obteniendo a corto plazo un aumento escandaloso en sus arcas, mientras hundían y hunden aún más y más al pueblo en la pobreza, la miseria y el hambre.

Desde el inicio de su gestión, por medio de las corridas bancarias hacia el dólar, lo han elevado de 14 pesos a más del 100%, lo que equivale una devaluación de un 56% de nuestra moneda, brutal transferencia de ingresos en un similar porcentaje expresado en el deterioro de nuestro poder adquisitivo, además, arrasado con la imposición del techo de un 15% a las paritarias para los aumentos salariales, medida acatada con la complicidad de la burocracia sindical. La inflación, por su parte, no sólo no se ha detenido, sino que se calcula que, para fin de año, será de un 30% anual, por lo que ese 15%, considerando la poderosa devaluación, los aumentos de las tarifas de servicios, transporte y combustibles, la suba de los precios de medicamentos y canasta familiar, ha pasado a ser irrisorio y la muestra más cabal y material de la pauperización de los trabajadores y los sectores sociales más postergados. Así nos quieren, aplastados, empobrecidos y esclavos. Ése y no otro es su plan y el de sus socios hoy investidos de “oposición” y con miras a ser el recambio.
Sin embargo y a pesar de todo, se equivocan. Nuestro pueblo tiene una capacidad de reacción y lucha largamente comprobada y no dudamos que volverá a aparecer en cuanto se organice y pase a la contraofensiva. Basta con evaluar y recordar cuántas movilizaciones multitudinarias nos han tenido como protagonistas. Ante la falta de una dirección política clara en defensa de nuestros intereses, cualquier convocatoria, surgida de cualquier sector, nos ha tenido y tiene en la calle dispuestos por miles. Nos falta aglutinar en torno a puntos mínimos que nos permitan una unidad amplia que se oponga a todo este plan perverso de sometimiento y explotación. Tenemos que recordar que éste es un gobierno política y económicamente debilitado que se lanza, con desesperación y apuro, como kamikaze, a plasmar su objetivo de rapiñar lo poco que nos queda como explotados. Cuenta segundo por segundo su gobernabilidad porque teme, precisamente, esa capacidad de reacción potencial en nuestras manos. Recordemos que ninguna clase se suicida, la nuestra tampoco.

Pequeñas reacciones de solidaridad y movilización, como las realizadas en contra de los despidos de los compañeros de Télam, nos ayudan y ejercitan para la defensa y nos obligan a confraternizar para diseñar más y mejores tácticas de lucha.

En el primer aniversario de la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado durante la represión al pueblo Mapuche en Cushamen una manifestación gigantesca demostró que el pueblo no perdona este crimen y convirtió a Santiago en bandera simbólica de todos los crímenes perpetrados por la burguesía en estos tiempos “democráticos”. También esa misma noche se estrenó un documental sobre el asesinato de Santiago que nos muestra la visión kirchnerista del crimen. Algunos dicen que en el hall del ND Ateneo se dieron cita dos oportunismos… Hasta aquí los hechos. Consideramos que es legítimo que una fuerza política se manifieste a través de cualquier expresión artística, aunque deploramos que no hayan exhibido su visión ética y estética en otros horribles casos como la desaparición de Julio López o la desaparición y ejecución del joven trabajador Solano. También deploramos la oscura acción del oportunismo funcional al régimen del pseudoanarquismo pequeño burgués. Lo único que les reconocemos es el habernos posibilitado ver, una vez más, al Teniente Coronel Berni en acción. Este célebre e inolvidable represor salió corriendo hacia los atacantes y logró atrapar a dos (es un hombre muy fuerte y valiente). Lo que nos sorprendió es que luego de intercambiar unas palabras con ellos los dejó en libertad. ¿Se nos estará ablandando Sergio o habrá reconocido a antiguos empleados…?

Cuando terminábamos de escribir este editorial nos llegó una noticia horrorosa sobre un nuevo crimen patronal –en este caso el estado de María Eugenia Vidal y Cambiemos como patrones-. Hablamos del cruel asesinato de la docente Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez.

No los mató la explosión de una garrafa, sino un plan calculado como un mecanismo de relojería por el régimen pergeñado por el PRO y el RADICALISMO para destruir el estado y dejar en la absoluta indefensión al pueblo argentino. Para nosotros, el estado no es un fetiche, es el estado de la burguesía, pero en sus pliegues y contradicciones los trabajadores supimos encontrar algunos instrumentos para atenuar nuestros males. El enemigo lo sabe y por eso su odio hacia todo lo que pueda representar un lugar de descanso en la larga y salvaje lucha entre burgueses y proletarios.

Estos compañeros murieron en combate. El combate más difícil que se libra todos los días en las condiciones más precarias y hostiles. Un combate en las fronteras tenebrosas que marcan el límite con la lumpenización y la muerte. Son combatientes que muestran su pecho desnudo a un enemigo cruel y traidor. Los homenajeamos como auténticos héroes del proletariado y los despedimos con el mismo dolor con el que despedimos a nuestros compañeros torturados y asesinados por la burguesía. Sobre María Eugenia Vidal, sobre la alianza Cambiemos y todos sus canallas colaboracionistas cae la responsabilidad de estos crímenes que el pueblo no dejará impunes.

Y como una bocanada de aire fresco le damos la bienvenida al nieto 128, hijo de una militante de nuestro partido. Ella se llamaba Rosario del Carmen Ramos y le decían "Charo". Nacida en Santiago del Estero, fue secuestrada dos veces en Tucumán, como parte de la política genocida de la dictadura militar como brazo ejecutor y de la burguesía como brazo político. Tras el primer secuestro, a principios de 1976, fue dejada en libertad después de varias semanas. Estando en libertad, el 9 de junio tuvo a su hijo Marcos. Cinco meses después, en noviembre, fue secuestrada por segunda vez junto con sus hijos Ismael y Marcos siendo apenas un bebé. Charo era una activa militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores y desde ese fatídico noviembre permanece desaparecida. Su hijo Ismael, luego de varios intentos de fuga dio, por fin, con un tío, pero aquel bebé de sólo cinco meses hubo de esperar nada menos que 42 años para reencontrarse con su familia. Hoy, Marcos es el nieto 128 recuperado y nunca es tarde. Rosario del Carmen Ramos ¡PRESENTE! Tu hijo, como TODOS los hijos de las compañeras desaparecidas, sin excepciones, es el hijo de todos nosotros, también sin excepciones.

Para finalizar, dejamos las palabras de Friedrich Engels, de su escrito de 1845 “El estado de la lucha de clases en Inglaterra” y que nos parecen muy pertinentes recordar en este momento:

“Cuando un individuo hace a otro individuo un perjuicio tal que le causa la muerte, decimos que es un homicidio. Si el autor obra premeditadamente, consideramos su acto como un crimen. Pero cuando la sociedad pone a centenares de proletarios en una situación tal que son necesariamente expuestos a una muerte prematura y anormal, a una muerte tan violenta como la muerte por la espada o por la bala, cuando quita a millares de seres humanos los medios de existencia indispensables, imponiéndoles otras condiciones de vida, de modo que les resulta imposible subsistir, cuando ella los obliga por el brazo poderoso de la ley a permanecer en esa situación hasta que sobrevenga la muerte, que es la consecuencia inevitable de ello, cuando ella sabe, cuando ella sabe demasiado bien que esos millares de seres humanos serán víctimas de esas condiciones de existencia, y sin embargo permite que subsistan, entonces lo que se comete es un crimen, muy parecido al cometido por un individuo, salvo que en este caso es más disimulado, más pérfido, un crimen contra el cual nadie puede defenderse, que no parece un crimen porque no se ve al asesino, porque el asesino es todo el mundo y nadie a la vez, porque la muerte de la víctima parece natural, y que es pecar menos por comisión que por omisión. Pero no por ello es menos un crimen.” (1).

No permitamos más crímenes. Ellos representan la muerte, nuestra muerte. Nosotros debemos defender la vida, nuestra vida.

A vencer o morir por la Argentina.

4 de Agosto de 2018

Nota:(1) F. Engels, “La situación de la clase obrera en Inglaterra”. 1845
https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/situacion/index.htm

Por Amanda Cánepa – Agustín Cánepa

INTERNACIONAL

La burguesía financiera imperialista está transitando el camino del ocaso, pero las amenazas no disminuyen, por el contrario, cuanto mayor sea su debilidad, más peligrosa se vuelve.

Según algunos analistas, la guerra comercial desatada por la administración Trump contra China, la Unión Europea, Canadá y México no sólo afectará a las economías de esos países y regiones, sino a la economía mundial. El sueño del nuevo presidente de Estados Unidos expresado en “hacer grande” a su país usando amenazas, sanciones, aranceles y presiones diplomáticas sobre otros países a poco de andar se está desmoronando sin penas ni glorias. Parece que los estrategas norteamericanos se han saltado el abc de los elementos a tomar en cuenta para definir una estrategia, han obviado el análisis de las fuerzas contendientes o las han subestimado lastimosamente. Por otro lado, han sobrestimado la fuerza propia. Están tan creídos de su “excepcionalidad” y de que son “los enviados de dios” que no han podido despojarse de su arrogancia para analizar la realidad de un mundo que cambia aceleradamente pero, a diferencia de los plumíferos a sueldo de la burguesía financiera imperialista o los mal llamados “intelectuales orgánicos del sistema”, no creemos que esto sea patrimonio del nuevo títere o, mejor dicho, que este fenómeno comenzara con él. Para nosotros, el comienzo tiene una fecha definida: el domingo 15 de agosto de 1971, cuando Richard Nixon declaró la inconvertibilidad del dólar y enterró el tratado de Bretton Woods. Por tanto, podemos ver que Trump no es el primero ni será el último en estafar al mundo.

Si escarbamos un poquito en la historia de Estados Unidos, encontraremos que tampoco es Nixon el primer estafador, sino que una costumbre estadounidense el no cumplir con pactos y tratados internacionales. Estados Unidos vive porque las burguesías de muchos países están asociadas a la burguesía norteamericana y cede gran parte de la plusvalía que les roba a sus proletariados a través de varios mecanismos y de sus endeudamientos con los organismos de crédito internacionales, que no por casualidad son norteamericanos, como el FMI, el Banco Mundial, etc. Lo que sucede actualmente se explica por el desarrollo desigual y combinado, devenido en la contradicción entre países con un desarrollo industrial tardío versus países que arribaron al estadio del capital financiero, cuyo país hegemónico, Estados Unidos, es el dueño de los organismos de crédito y su moneda, el dólar, es la moneda de intercambio internacional y de reserva de los Bancos Centrales. Su posición dominante es usada para presionar y chantajear al resto de los países y “sancionar” a los que no acatan sus dictados.

El paso del tiempo, el crecimiento de China, el resurgimiento de Rusia después de la caída de la Unión Soviética y la consecuente desaparición del COMECON (el mercado de los países comunistas) acotaron la capacidad de movimiento de la burguesía financiera imperialista. La desesperada búsqueda de mayores ganancias se tradujo en una permanente carrera para bajar los costos de producción mediante dos elementos esenciales: por un lado, la introducción de nuevas tecnologías y, por otro, la conquista de mano de obra barata y medianamente organizada socialmente. Estados Unidos pasó de ser un país productor de mercancías, a ser un productor de servicios, principalmente. De ser un gran exportador, a ser un neto importador; de ser acreedor, a ser un gran deudor. La búsqueda de mano de obra barata se esconde tras el eufemismo denominado competitividad que es usado en todo el mundo. Lo hemos dicho con anterioridad, la introducción masiva de tecnología en la producción está cambiando la composición orgánica del capital, mejor dicho, aumenta el capital fijo, disminuye el capital variable y convierte a los otrora países industrializados en meros importadores de mercancías. También aparece, tal como lo predijo Don Carlos Marx, la tasa decreciente del capital, quien la definiera como “una tendencia histórica en el desarrollo del capital”. Pero lo más grave que le sucede a Estados Unidos es su desindustrialización que lo ha convertido en un importador neto de mercancías, principalmente de los países asiáticos. Justamente, por el volumen de importaciones de China, sus balanza comercial es negativa y ronda en los 566.000 millones de dólares. China es, también, su mayor acreedor sus reservas: posee alrededor de 1 billón 200.000 mil millones de dólares en bonos del Tesoro norteamericano. Por tanto, creemos que la “guerra comercial” desatada irá en perjuicio de la economía estadounidense y su ocaso depende de que los países llamados “emergentes” tengan la capacidad para reemplazar las caducas instituciones internacionales que ya no representan la realidad actual ni los intereses de esos países.

La tarea es reemplazar las instituciones económicas OMC, FMI, Banco Mundial, etc. más las instituciones políticas, ONU y otras, y también las militares. Está claro que los representantes económicos, políticos y militares de la burguesía financiera imperialista ya no pueden imponer sus intereses y los países que se oponen ya no quieren seguir manteniendo el actual estado. Es evidente que en este fenómeno contradictorio se manifiestan tres grandes tendencias. a) Estados Unidos y su élite dominante se niega a aceptar la nueva realidad y acude a miles de artimañas e incluso a su brazo armado, la OTAN, y algunos aliados, fundamentalmente las viejas oligarquías de todos los países; b) Europa oscila entre apoyar a los norteamericanos o apoyar a China y Rusia, en este ítem debemos sumar a los países que esperan por la resolución de la contradicción; y c) China, Rusia, Irán, Siria, India, los países del BRICS y otros.

Políticamente hablando, en muchos aspectos, Estados Unidos está siendo aislado. El reflejo de las votaciones en la Asamblea General de las Naciones Unidas son una demostración de ese aislamiento en los casos de Cuba y Palestina que fueron derrotas aplastantes para los norteamericanos; la condena internacional por la salida del tratado nuclear con Irán ha sido lapidaria, como también la decisión de apoyar al régimen sionista en la pretensión de reconocer a Jerusalén como su capital; y en toda la política criminal contra los palestinos ha recibido una condena aplastante por todos los países. Podemos afirmar que las amenazas son símbolos de la impotencia yanqui frente a una realidad aplastante que no puede ni podrá cambiar, lo que se ha convertido en una tendencia irreversible. Por ello creemos que dichas amenazas están destinados a mostrar una fuerza que ya no existe hacia el interior de Estados Unidos frente a voces que empiezan a dudar del real poderío del imperio yanqui. En el interior asoman grandes contradicciones reflejadas en la cantidad de Estados (provincias) norteamericanos que comienzan a plantearse la secesión, California es sólo uno de ellos. Desde el Poder Central se pretende dar la imagen de una unidad inmaculada, cuando en realidad ya no es así. La “guerra económica” trae aparejado el encarecimiento de la vida para toda la población, principalmente para los trabajadores y los pobres, para los explotados y oprimidos. El mundo es recorrido por cataratas de mentiras y medias verdades para ocultar que la clase dominante occidental cada vez es más pequeña en cantidad pero acumula la mayor parte de las riquezas y que los pobres son cada día más cantidad e inmensamente más pobres. La decisión tomada por los capitalistas al buscar mano de obra barata e introducir más tecnología en los procesos de producción ha generado una enorme masa de desocupados en los países desarrollados y en todos los demás países y una tendencia a bajar los costos de producción presionando sobre los trabajadores para lograr su dichosa competitividad. En pocas palabras, están logrando lo que Don Carlos Marx predijo: el empobrecimiento general.

La política exterior de la administración estadounidense aparece como errática, contradictoria, aunque sospechamos que no es así: es una política largamente meditada que tiene objetivos claros y precisos pero, como dijimos más arriba, subestiman las fuerzas e inteligencias de sus enemigos y sobreestiman la fuerza propia. Sus objetivos son claros: evitar el crecimiento en todos los planos de sus enemigos porque saben o intuyen que es un proceso inevitable que acabará cuando esos “enemigos” terminen superándolo, pero… mientras tanto, se ensayan guerras tercerizadas usando mercenarios terroristas, pues mano de obra desocupada es lo que sobra. El fin inmediato es desestabilizar países, regiones, encarecer y hacer más difícil el acceso a las materias primas que su enemigo necesita. De hecho, China, hoy por hoy, ha superado económicamente a Estados Unidos y están en disputa los dos más grandes negocios, el petróleo y las armas.

China es el mayor consumidor de petróleo y sólo es una cuestión de tiempo que la bolsa de Shangai desplace en importancia a las bolsas de Nueva York y de Londres. El desplazamiento del dólar de ese negocio y su reemplazo por otra u otras monedas es un fantasma muy temido por la élite norteamericana y este proceso ya ha comenzado.

Por otro lado, Rusia ha modernizado su ejército incorporando novedosas tecnologías. Sus armas están demostrando que son superiores a las estadounidenses y abren un abanico muy amplio de compradores. Por ejemplo, el sistema de defensa antiaérea S300 y S400 tienen lista de países interesados en adquirirlos. Países como Turquía, Qatar y Arabia Saudita figuran como los más impensados, además de China, India y otros. Al parecer, las ventas tienen menos condicionamientos políticos que las armas norteamericanas. Rusia es un candidato firme para desplazar al complejo militar-industrial norteamericano del gran negocio de las armas y desplazar al dólar y convertir en un mito el keynesianismo militar.

Otro objetivo de la élite estadounidense es evitar la conformación de alianzas en su contra. Mirando desapasionadamente el concierto mundial podemos concluir que no ha tenido éxito. La Organización del Tratado de Shangai (OTS) se encamina hacia un franco crecimiento en cantidad y en calidad; los BRICS, según la última evaluación y a pesar de los avatares políticos sufridos por Sudáfrica y que aún sufre Brasil, se consolidan y tienen en espera más países interesados en ingresar, Argentina y Turquía entre ellos. Las presiones sobre los países europeos y las amenazas de mayores aranceles a las importaciones de Estados Unidos desde la Unión Europea, además de los aranceles al aluminio y al acero europeo, tienden a un acercamiento de éstos con China. El 16 de julio, en ocasión de la 20ª Cumbre Estratégica Bilateral, se enfatiza que China es ahora el mayor destino de las exportaciones de la Unión Europea, mientras que Europa ya es el segundo mercado en importancia de las exportaciones chinas, intercambios que dan sustento a un comercio recíproco de 1500 millones de dólares diarios. En 2017, la Unión Europea exportó a China 198.000 millones de dólares y recibió importaciones por 375.000 millones de la misma moneda. Lo sucedido en la mencionada cumbre es un inventario de las inquietudes comerciales y políticas de las dos partes. Hay acuerdos y desacuerdos, pero están lejos del espíritu de la administración norteamericana, porque la Unión Europea reconoce la existencia de bloques constitutivos de un nuevo orden mundial y, dentro de él, el papel de China.

Los anunciados aumentos en los aranceles, más el NAFTA (acuerdos entre Canadá, México y Estados Unidos), trajeron grandes desavenencias y el NAFTA y el G7 implosionaron. Muchos de sus aliados ya no le tienen miedo y respeto a Estados Unidos, por ejemplo, en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), conformada por Indonesia, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Camboya, Laos y Myanmar (ex Birmania) junto con China decidieron realizar ejercicios militares conjuntos en las aguas del mar de China meridional sin la presencia de los Estados Unidos. La política “proteccionista” de la élite estadounidense y su administración con Trump a la cabeza pierde amigos y crea nuevos enemigos. Un encuentro de los ministros de economía de 16 países asiáticos, que se encuentra en la fase final de las negociaciones para crear el mayor bloque comercial del mundo, tuvo lugar el 1º de julio en Tokio (Japón). Dicha organización no incluirá a Estados Unidos, según las informaciones de la agencia de noticias Bloomberg. Es motivo de profunda preocupación para los norteamericanos el hecho de que los organizadores de la nueva zona de libre comercio sean China, India y Japón, por lo cual se esfuman las ilusiones de los títeres estadounidenses acerca de la colaboración de India y Japón en la contención del gigante asiático y en la defensa de los intereses norteamericanos. La élite estadounidense contaba con las tradicionales diferencias y con la competencia entre India y China, así como la de Japón con China para “ahogar a Pekín a través de manos ajenas”. Sin embargo, los aliados estadounidenses en Asia –que incluyen no sólo a India y Japón, sino también a Corea del Sur, Australia y Nueza Zelanda- están cambiando sus posiciones pro yanquis hacia enfoques más pragmáticos en política exterior.

Otro capítulo vergonzoso y que augura otra derrota para los títeres yanquis, aparte de la salida del Tratado Nuclear con Irán, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China, más Alemania, es la farsa que protagonizaron con Corea del Norte. Farsa, porque a la administración yanqui nunca se le cruzó la idea de hacer la paz, sino fue y es un elemento de presión para China y un intento de alejar, aún más, un posible acuerdo entre Japón y Corea del Sur con China. Quisieron subestimar, con su acostumbrada arrogancia, a los norcoreanos. Sin embargo, los norcoreanos jamás podrían creer en la sinceridad de los títeres norteamericanos después de los incumplimientos de los acuerdos de 1994, firmados por Bill Clinton o después de lo de Irak, Afganistán y Libia. Tenían demasiados ejemplos de lo tramposos que son los yanquis. Fue un golpe de efecto, una patraña más para desviar la atención de su pueblo de los grandes problemas que está sufriendo y que va a sufrir con esta mal llamada guerra comercial contra el mundo: nada más que en los Ángeles se esperan 200.000 o más desocupados en los puertos por la disminución de las importaciones desde China. Se espera también una caída generalizada de los salarios y de las horas trabajadas. Los sueños del títere yanqui de “hacer grande a su país” no pasarán de ser una cruel burla del destino y de la clase dominante norteamericana.

Se acabó “el sueño norteamericano”, ya está instalada la pesadilla. Esperemos que los trabajadores estadounidenses se despierten, tomen conciencia y defiendan junto con su pueblo sus intereses de clase, entierren para siempre a los terroristas de Wall Street y se apropien de todas las empresas, especialmente las transnacionales que sólo llevan sufrimientos a los pueblos donde se instalan. Muchas cosas podemos escribir sobre estos meses pasados, pero parecerían anécdotas repetidas una y otra vez. Analistas, algunos bien intencionados, se confunden porque analizan “documentos”, intenciones o planes y se olvidan de la realidad, no toman en cuenta que detrás de todos estos hechos está la lucha de clases porque, aunque no aparezca un obrero, el obrero está y la burguesía no existe sin el proletario. Es la unidad de los contrarios.

Podemos hablar de las barbaridades que están haciendo los saudíes y los emiratíes con sus mercenarios en Yemen por mandato directo de los sionistas y los títeres yanquis; podemos analizar a la vieja y decadente Europa -quizás pronto lo tengamos que hacer- cuando decanten las tendencias que hoy niegan, pero que tendrán que aceptar en virtud de su sobrevivencia; podemos escribir renglones y carillas sobre la vergonzosa derrota que los títeres yanquis, europeos, sionistas y los zánganos de Arabia Saudita, Turquía, Qatar y Emiratos Árabes Unidos tendrán que asimilar en Siria e Irak y las consecuencias para toda la región. Les guste o no les guste, los yanquis tendrán que salir del territorio sirio. Es decisión de ellos si salir vivos o envueltos en bolsas de plástico negro. Podemos escribir de la negación de la ayuda solidaria para el pueblo sirio; podemos hablar de las complicidades de la inmensa mayoría de los funcionarios de la ONU en las masacres de los pueblos de Afganistán, Irak, Siria, palestino o yemení. La ONU es un nido de burócratas y conspiradores contra los pueblos que solo defienden sus puestitos y trabajan para el complejo militar-industrial yanqui, para los grandes laboratorios farmacéuticos o para las grandes transnacionales.

Hasta que el proletariado tome conciencia, se organice, decida descreer en la democracia burguesa y pelear por sus intereses históricos, viviremos estos ensayos electorales que pretenden hacernos creer que hay diferencias abismales entre neoliberales y populistas, entre un Correa y un Lenin Moreno, entre una Chamorro y un Ortega… Tenemos que abrir los ojos y ver que sí, hay diferencias de formas, pero no en la esencia. Los dos defienden los intereses de la misma clase, la clase dominante, la burguesía.   

4 de agosto 2018

 

Por Mario Roberto Salvatierra.

HOMENAJE

Glorias

¿Era rubia la pulpera de Santa Lucía? ¿tenía los 
ojos celestes?
¿y cantaba como una calandria la pulpera?
¿reflejaban sus ojos la gloria del día?
¿era ella la gloria del día inmensa luz?

son preguntas inútiles para este invierno
no se las puede echar al fuego para que ardan
no sirven para calentarse en el país
no sirven para calentar al país helado de sangre.

por una sábana de luz iría la pulpera santa de 
voz
graciosamente moviendo sus alrededores sus 
invitaciones
y el olor de sus pechos y la penumbra de sus 
pechos
hacían bajar el sol sobre la pampa bajaban 
a la noche como un telón.

¿quién no se iba a perder en esa noche? ¿quién 
no se iba a encontrar allí mesmo pasando
su furia por la suavidad que la pulpera fundó?
horas se podría estar contando esta historia y 
otras parejamente tristes
sin calentar un solo gramo del país sin 
calentarle ningún pie

¿acaso no está corriendo la sangre de los 16 
fusilados en Trelew?
por las calles de Trelew y demás calles del país 
¿no está corriendo la sangre?
¿hay algún sitio del país donde esa sangre no está 
corriendo ahora?

¿no están las sábanas pegajosas de sangre 
amantes?
¿y llena de sangre la pulpera y sus ojos celestes?
¿ahogados en sangre?
¿y la calandria hundida en sangre y la gloria del 
día
con las alas empapadas de sangre sin poder 
volar?
¿no hay sangre en la penumbra de tus pechos 
amada?

¿y dónde no la hay esa sangre caída de los 16 
fusilados en Trelew?
¿y no habría que ir a buscarla?
¿y no se la habría de oír en lo que está diciendo 
o cantando?
¿no está esa sangre acaso diciendo o cantando?

¿y quién la va a velar? ¿quién hará el duelo de 
esa sangre?
¿quién le retira amor? ¿quién le da olvido?
¿no está ella como astro brillando amurada a la 
noche?
¿no suelta acaso resplandores de ejército mudo 
bajo la noche del país?

con sangre verdaderamente están regando el país 
ahora
oh amores 16 que todavía volarán aromando
la justicia por fin conseguida el trabajo furioso 
de la felicidad
oh sangre así caída condúcenos al triunfo

como calandria de sus pechos caía y
como sangre para apagar la muerte y
como sangre para apagar la noche y
como sol como día.

Por Juan Gelman