El Combatiente Nº 79
Enero - Marzo 2018 - Edición Nº 79
 

EDITORIAL

LO ESENCIAL ES INVISIBLE AL MACRISMO

Economistas de varios países e incluso la banca estadounidense Morgan Stanley han expresado que el año 2018 es el preludio de la inminente caída del dólar como moneda dominante de intercambio comercial mundial, lo que denota la debilidad económica que azota al gobierno del presidente de Estados Unidos Donald Trump que, en consecuencia, traería aparejadas las debacles de los países de Europa y también las de los subdesarrollados.

A partir de esta acotada síntesis del panorama internacional, podemos señalar que  el gobierno de Macri, alineado con la burguesía financiera yanki, esperó que, con su elección política internacional, sus organismos financieros e inversionistas llegaran a las puertas de la casa rosada con la lluvia de inversiones tan ansiada, lo cual ni ha sucedido ni tampoco sucederá. Con la desesperación por una “lluvia de capitales” de alguna parte y que nunca pudo concretar, Macri salió de gira por países de Europa en el intento de que alguno le tire una soga salvadora. Sin embargo, su periplo fue un rotundo fracaso, volvió con las manos vacías y habiendo hecho un viaje bueno para nada.

Su primera parada fue en Davos, Suiza, donde sólo se entrevistó con Angela Merkel con quien se tomó un café… Más allá de decenas de reuniones con empresarios y CEOS, la comitiva de Macri, integrada por el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet; el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne y de Producción, Francisco Cabrera; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser; el presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Juan Pablo Trípodi y el  subsecretario de Asuntos Institucionales de la Jefatura de Gabinete, Matías García Oliver, entre otros, volvió tal como se fue.  

En Rusia y pese a haber sido recibido por Putin tampoco le fue bien, además del triste papel de un presidente cuyos recursos humorísticos siempre remitidos al fútbol son patéticos y lo dejan absolutamente desubicado. Rusia terminó descalificándolo y dejándolo en el más absoluto ridículo: ante su invitación a hacer negocios en el país, Gazprom, la empresa estatal gasífera más importante de Rusia, por boca del vicepresidente del Gazprombank, Denys Kamyshev, le respondió que "Hace dos años que queremos invertir en Argentina y nos enfrentamos con trabas burocráticas". Es que la Gazprombank, banco fundado a partir de Gazprom, hace dos años que quiere financiar la construcción de un puerto en Ramallo, para lo cual está dispuesto a invertir 180 millones de dólares, pero está frenado por la propia gobernadora de Buenos Aires, Eugenia Vidal quien no sólo no los recibió ante un pedido de audiencia, sino que los derivó a su Ministerio de Producción que a última hora levantó la reunión prevista con los empresarios rusos. 

Tampoco le fue bien en Francia, adonde concurrió con el objetivo de destrabar las negociaciones entre ese país y el Mercosur. Su presidente Macron lo recibió muy amablemente pero le dejó bien claro que los negocios con el Mercosur no son beneficiosos para su país, especialmente respecto de la exportación de carnes argentinas que pondrían en peligro la producción bovina francesa y europea. "No podemos hacer acuerdos que favorecen a un actor industrial o agrícola a miles de kilómetros, que tiene otro modelo social o medioambiental y que hace lo contrario de lo que nosotros imponemos a nuestros propios actores", sostuvo Macron dando por tierra las aspiraciones de Macri que no logró avanzar ni medio paso hacia adelante a pesar de que sus medios de prensa afines anunciaran el supuesto éxito del encuentro entre ambos presidentes. Esas “diferencias” que marcara Macron no están basadas en cualquier cosa, sino en la protección que Francia tiene hacia los trabajadores agrícolas, la prohibición del uso del glifosato, las rigurosas reglas francesas de trazabilidad como símbolo de calidad, control y respeto por las normas ambientales y sanitarias. Se podría sintetizar en que los franceses pretenden mantener los estándares rigurosos de su país y que la Argentina no cumple ni cercanamente. 

Ante un panorama internacional nada favorable y con el pretexto de atraer inversores para financiarse, tanto desde el tesoro nacional, como desde las provincias, el gobierno macrista no ha parado de contraer deuda a futuro a través de la emisión de bonos.

En dos años se emitió una nueva deuda externa de 132.969 millones de dólares, lo que equivale a más del 20 por ciento del PBI argentino. De ese total, el 75% se destinó a financiar la salida de capitales y, principalmente, a fogonear la bicicleta financiera, un negocio en el que sólo se benefician los bancos. Estas medidas han creado más riesgos económicos que beneficios, debido a que la FED (el banco central de Estados Unidos) decidió aumentar en forma gradual su tasa de interés, lo que eleva los créditos externos y el endeudamiento de nuestro país ante organismos de crédito como el FMI, situación que la burguesía local atraviesa con un estado quebrado por lo cual desea resolverla a través de la imposición de ajustes sobre nosotros, los trabajadores y el pueblo, sin tocar un solo centavo de sus ganancias y capitales acumulados.

Luego de reiterados días de descanso y sesiones espirituales donde Macri y sus funcionarios gastaron casi dos millones de pesos del erario público, el líder de Cambiemos se trasladó desde la casa Rosada hasta el Congreso de la Nación para inaugurar el periodo de sesiones ordinarias, recorriendo una Avenida de Mayo totalmente vallada, vacía y asediada por el cántico popular que ya ha tomado cariz nacional en el que se recuerda insistentemente a la madre del presidente. Ya en el congreso, sueltamente y sin vergüenza alguna, pronunció frases tales como: “las bases están firmes para sostener el crecimiento” o “los funcionarios no estamos aquí para beneficiarnos”, omitiendo que él es parte de empresas off shore reveladas en los Panama Papers, al igual que su ministro de finanzas Nicolas Caputo y la estafa al estado que realizó al adquirir sus off shore, bonos de deuda con altas tasas de interés emitidos por el gobierno. Tampoco se refirió a las empresas y cuentas en paraísos fiscales que tenía el renunciado funcionario de su gobierno Valentin Diaz Guilligan denunciado, vergonzosamente, por un diario español de derecha como es el diario El País.

Al igual que hiciera en el exterior, donde habló de un país que no conocemos o, por lo menos, donde no vivimos, el rosario de mentiras continuó con lindezas del estilo “Vinimos a reducir la pobreza, a asegurarnos que ningún argentino pase hambre” o “La inflación está bajando”. Sin embargo, desde el Banco Central de la Nación, Federico Sturzenegger consideró que no hay buenas señales inflacionarias ya que el mes de febrero cerró con una inflación anual del 2.5%, debido a la suba de tarifas, impuestos, pasajes de transporte público y alimentos. Para este año estimaron una inflación del 15%, cifra que no pueden sostener con semejantes alzas de precios y, mucho menos, con la acelerada caída del consumo.

Para quitar nuestra mirada sobre nuestros bolsillos, Cambiemos siempre saca de la manga nuevas bombas de humo como recibir al asesino Chocobar en la Casa Rosada o instalar el tema del aborto para que sea tratado sobre tablas o el cobro de prestaciones médicas a los extranjeros, algo ilegal pues sus derechos están contemplados en el Preámbulo de la Constitución y en determinados artículos de la Ley de Migración de 2004 que obliga, por ser un derecho humano esencial, atender a cualquier persona que esté en el territorio.

A pesar que terminó también como otra bomba de humo, lo real es que al gobierno le molestaron los cantitos en las canchas y pretendió prohibirlos, una verdadera estupidez que dio pie a que se generalicen y unifiquen, sin distinción de organización política, a todo el campo popular vapuleado por las medidas del gobierno. No deja de llamar la atención que el dichoso cantito pareciera ser la consigna máxima y unificadora del campo popular que usa el insulto de más alto calibre social para masivizar el repudio cada vez más extenso que crece a medida que pasa el tiempo, hace caer la imagen pública del presidente al escalón más bajo y recluta en las filas de los descontentos hasta a quienes votaron a Cambiemos hace apenas cinco meses atrás. Rápidamente el gobierno dilapidó su capital político entre una economía aplastante para trabajadores y pobres, un nuevo “relato” plagado de mentiras y un sinfín de declaraciones imbéciles en boca de los más altos funcionarios. Si algo han logrado es un odio creciente que se expresa en cada movilización, considerando que las masas salen a la calle toda vez que alguien convoque, no importando demasiado el convocante, pero que permiten la expresión popular masiva de rechazo a todo lo que hace el gobierno.

Son vanos los intentos del gobierno de Cambiemos para apartar nuestra atención de los problemas reales a los que nos vemos forzados a enfrentar por sus decisiones políticas y económicas. Desde la inflación que no pueden controlar, hasta la apertura indiscriminada de importaciones -un golpe durísimo para las PyMES con el que las manufactureras contabilizan la pérdida de 66.310 puestos de trabajo-; los miles de despidos de empleados públicos por reducción del gasto del estado y de empresas privadas por cierre o achique; la reforma previsional, terrible y canalla ajuste a los jubilados; los aumentos tarifarios; el quite de subvenciones a servicios públicos; la degradación de los presupuestos de educación, salud, subsidios y planes sociales de contención, como así las también el quite de pensiones por discapacidad, todo resulta inocultable por más que se esmere Durán Barba en distraernos con estupideces.

En el marco de un plan de “reorganización” educativa (donde aflora su fascismo emulando hasta los conceptos y palabras que usó siempre la dictadura genocida) solicitado por la gobernadora Maria Eugenia Vidal, en la provincia de Buenos Aires, se conoció la decisión de cerrar ocho escuelas en el Delta y treinta y nueve escuelas rurales aduciendo que, simplemente, se trata de una “reconversión” cuando, en realidad, la gobernadora (candidata para el próximo período presidencial, según se hace los rulos Cambiemos), sólo obedece los mandatos del Fondo Monetario Internacional, igual que el resto de los gobernadores de todas las extracciones políticas y el propio gobierno nacional. Miente con eso de la “reconversión” y tanto es así que, en las últimas horas desde la gobernación habrían retrocedido con la decisión de las escuelas del Delta, aunque todavía no se haya confirmado. Pareciera que no van a “reconvertir” y abrirán las escuelas desde el lunes 19 de marzo, un rumor que sólo se confirmará si, en los hechos, el 19 maestros y alumnos comienzan su tardío período lectivo.

El aumento de las medida de “seguridad”, la represión multiplicada por medio de la instauración de un estado policial y de impunidad para el gatillo fácil; las campañas de miedo y difamación; las persecuciones a todos los que se plantan en reclamos con judicialización de la protesta; la militarización de calles, barrios y rutas ha ido in crescendo desde que asumieran Macri y sus CEOministros, además de la incondicionalidad en el respaldo de la sanguinaria Bullrich que no tiene empacho en apoyar a los gendarmes responsables de la muerte de Santiago Maldonado, a los Prefectos que asesinaron de un tiro por la espalda a Rafael Nahuel, a los policías tucumanos que asesinaron a un niño de 12 años de un tiro en la cabeza o al propio Chocobar que fuera recibido por el mismísimo presidente en un claro mensaje intimidatorio para la sociedad: este gobierno está dispuesto a terminar su mandato a sangre y fuego, a disciplinar a los pobres a tiros, a perseguir y judicializar a los militantes y activistas sociales, políticos y gremiales. En síntesis, no es una dictadura, pero aspira a subyugarnos como si lo fuera.

Para la clase dominante las medidas de seguridad son imprescindibles pues su legitimidad es la que ponen en jaque las protestas. Ellos pisan sus propias leyes burguesas y su gobernabilidad es cuestionada incluso por medios internacionales como el The Wall Street Journal que anticipó que, de seguir como van, es dudosa la conclusión del mandato completo de Cambiemos. Ponen en juego su continuidad cuando efectivizan y nos imponen todas sus medidas de hambruna y pobreza que recaen sobre nuestras espaldas. Además, como buenos gerentes que sólo viven en las burbujas de las finanzas, DESCONOCEN la historia de luchas de nuestro pueblo, olvidan que fuimos los que nos sacamos de encima en siete años la dictadura más sangrienta de Latinoamérica, no recuerdan ni el Cordobazo ni el Rosariazo ni el Mendozazo y hasta se olvidan de la historia reciente de diciembre de 2001 cuando fuimos capaces de echar a varios presidentes en pocas semanas.

Es en esa historia de luchas donde están ancladas las actuales. Es la idea de la continuación de ellas la que opera en la memoria colectiva expresada el 18 de diciembre contra la reforma previsional. Es esa historia que nos hace gloriosos por épocas, que nos sirve de punto de referencia para llenar calles y plazas. Radica en esa memoria colectiva la explicación de  por qué concurren cientos de miles de personas a una marcha convocada por un repudiado burócrata o por qué una movilización autoconvocada de mujeres se transforma en la más numerosa e importante del año.

De norte a sur los trabajadores van marcando su territorio de lucha: la gran Marcha Azucarera, la lucha de los trabajadores del INTI y de los médicos/as enfermeros/as del hospital Posadas, la unidad de lucha y firme posición que han entablado los trabajadores de la mina de Rio Turbio con el nada despreciable aditamento de que fueron los mineros quienes dijeron que, si llegaba la gendarmería que el gobierno nacional envió para reprimirlos, no saldría ninguno vivo. Se olvidó la señora Bullrich de que esos trabajadores manejan explosivos, que los mineros bolivianos y asturianos sentaron un precedente mundial corriendo a los uniformados de sus respectivos países a cohetazos limpios. Subestimó no sólo la capacidad de lucha de los trabajadores del Turbio, sino especialmente su indignación, su dignidad, su hartazgo y su decisión de no regar con su sangre una vez más la Patagonia argentina.

Son todas estas movilizaciones las que acorralaron al grueso del gremialismo argentino a esconderse en una CGT fantasmal, las que desnudaron aún más, si fuera posible, la real base material de los burócratas sindicales que actúan como lo que son: empresarios, firmando convenios colectivos a la medida del gobierno, desoyendo el clamor general por un paro general y haciendo negocios millonarios con el dinero de las obras sociales, el del estado y el de nuestros aportes. Por encima les pasaron en la convocatoria de Moyano y fueron sin ellos, con sus gremios locales, presionando por abajo a sus dirigentes a los que no les dejaron salida. Fue por toda esa presión que Juan Carlos Schmid, miembro del triunviro de la CGT se sentó en el escenario de los impresentables convocantes. Sin embargo, ningún trabajador se puso a hilar finito ni a deshojar la margarita como otros que mejor no nombrarlos, porque para los trabajadores era prioritario el espacio y la oportunidad de salir a la calle por encima de las críticas a los ladrones que ellos saben perfectamente están apoltronados en sus sindicatos, porque los trabajadores, más por intuición y necesidad que por conciencia, están pudiendo priorizar sus intereses por encima de nimiedades y rencillas de entrecasa o de lupa universitaria.  

En vísperas de un nuevo 24 de marzo la fecha nos toma con saldos en favor y en contra a diestra y siniestra. Ante la posibilidad de hacer una marcha unitaria este 24 de marzo es destructiva la mezquindad que implica la búsqueda de “diferenciarse” que sostienen algunas organizaciones para impedir la unidad en la acción. Es poco realista que algunos consideren que los trabajadores y el pueblo sólo están integrados por los de su partido. Es de pequeña mirada, carente de una clara y exacta posición de clase, no sumar para fortalecer la unidad del campo popular en momentos como éste. Son de poca monta los artilugios para entorpecer, impedir o trabar la concreción de una sola marcha como una gran respuesta a este gobierno que nos hambrea a todos por igual, que no hace distinciones a la hora de despedirnos, de ponerles topes a nuestros salarios, de bajarnos las jubilaciones o de aumentarnos el precio del gas o la luz.

No se pregunta la burguesía si somos peronistas, trotskistas, maoístas, marxistas leninistas o peatones de a pie que ni siquiera están en ningún partido político, simplemente a todos nos condena por igual a un futuro incierto y de pobreza creciente. No se pregunta la burguesía a qué organización pertenecemos a la hora de que sus uniformados gatillen sus armas, lo mismo les da un artesano que un mapuche, un wichi que un militante, un trabajador que un desocupado.

No ver que estamos hermanados en la desgracia de padecer uno de los gobiernos más reaccionarios de los que se tenga memoria; el que más se endeudó en la historia –deuda que nos harán pagar a TODOS, sin excepciones ni colores de banderas-; que ha venido a aplicar las fórmulas de Christine Lagarde del FMI quien “felicita” el ajuste y saluda al presidente como si fuera un cruzado que lucha por el bien social, cuando en realidad es un cruzado de la burguesía financiera local e internacional nos desarma como pueblo. No poder caracterizar al enemigo principal para unir fuerzas y darle la batalla que merece y merecemos en pos de nuestro futuro es mirar la política por el ojo de la cerradura, con la mezquina mira de las próximas elecciones, contando virtuales votos para repartirse a diestra y siniestra de nuestra realidad. No evaluar que es una NECESIDAD aclamada en cada rincón que pisamos la unidad en la acción implica una miopía escandalosa, un egoísmo que rompe con cualquiera de las premisas y consignas cacareadas. Porque eso es: un cacareo de gente que se cocina en su propia salsa. Y a quien le quepa el sayo, que se lo ponga.

Nosotros, los compañeros del Partido Revolucionario de los Trabajadores, estamos dispuestos a la unidad. Lo hemos dicho siempre y lo seguimos sosteniendo: sabemos que no es fácil, que amerita enorme esfuerzo y gigantes gestos de GENEROSIDAD, de pensar en lo colectivo por encima de lo particular de cada organización. También hemos dicho en otros editoriales, sin temor a exagerar, que aquí se debaten dos proyectos entre los que tenemos que elegir, uno va por la muerte, nuestra muerte, y el otro va por la vida, nuestra vida. Esa consideración entre vida o muerte no se está viendo como es menester en este momento histórico. Nadie podrá decirnos que no lo advertimos a tiempo, cuando aún estamos en condiciones de revertir la situación. Nadie podrá señalarnos jamás por no haber sumado cuantas veces tuvimos oportunidad al conjunto del pueblo. Nadie podrá decir que los compañeros del Partido Revolucionario de los Trabajadores nos acercamos a un conflicto con nuestras banderas para imponérselas a alguien. Nadie podrá decir que no hemos dado este debate en cada ámbito que pisamos. Nadie podrá decir nunca que no señalamos permanentemente dónde estaba el enemigo de clase, quiénes y cómo venían por todos nosotros, trabajadores y pobres de este país. Como militantes hemos sido coherentes al punto de tragar muchos sapos, de olvidar viejos rencores, de detenernos sólo a ver lo que nos une dejando para otro momento aquello que nos separa. Y sabemos que no somos los únicos, afortunadamente. No somos los héroes de la política sino una organización más entre las muchas que empujamos hacia esta unidad cuestionada por derecha y por izquierda, nada casualmente y algo que tampoco nos toma de sorpresa, sino que ya sabíamos que tendríamos que enfrentar. No seremos los militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores los que movamos un solo dedo para terminar siendo FUNCIONALES a los intereses de la burguesía. No cuenten con nosotros para dividir. Cuenten con nosotros para sumar. Así y sólo así sentimos que honramos a nuestros muertos, a nuestros caídos, a nuestros desaparecidos. Así y sólo así consideramos que los homenajeamos, sin ampulosos discursos ni especulaciones mezquinas. A nosotros no nos interesan los votos, como tampoco les interesaron a nuestros caídos. Así y sólo así decimos este 24 de marzo:

30.000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS ¡PRESENTES!

JULIO LÓPEZ ¡PRESENTE!

JUSTICIA PARA SANTIAGO MALDONADO, RAFAEL NAHUEL Y FACUNDO FERREIRA

LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS SIN EXCEPCIONES

¡A LUCHAR! ¡A VENCER!

¡VIVAN NUESTROS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DEL GLORIOSO PRT CAÍDOS EN LA BÚSQUEDA DE LA REVOLUCIÓN!

¡HONOR Y GLORIA A TODOS LOS COMPAÑEROS DEL MUNDO QUE ENTREGARON SU VIDA POR LA REVOLUCIÓN!

AVOMPLA, compañeros. Nos vemos en la lucha.

18/03/2018

Por Amanda Cánepa – Santiago Pottier

INTERNACIONAL

Los analistas del banco estadounidense Morgan Stanley presentaron su pronóstico del tipo de cambio del dólar para el año 2018. Los nuevos pronósticos son más desalentadores que los anteriores. Sostienen que la desinversión del dólar será rápida a partir del segundo semestre del 2018, según lo cita el Financial Time. “Opinamos que la tendencia a la baja del dólar, posiblemente irá intensificándose”, afirmó el estratega del banco, Hans Redeker. La causa más importante de tal razonamiento reside en el descenso de la demanda global de la moneda estadounidense “en el contexto de un mayor apetito por el riesgo”, según sostienen los analistas del banco pero, en realidad, se debe, también, a que muchos países están abandonando el dólar norteamericano en el intercambio comercial con otros países, como Rusia, China, Irán, Siria, Venezuela y los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

El dólar, como todas las monedas, es una mercancía y está sujeto a la oferta y la demanda, con la diferencia de que, por el tratado de Bretton Woods, devino en la moneda preeminente para el intercambio y reserva internacional. Este contexto le permitía a Estados Unidos manipular, prácticamente, toda la economía mundial, algo que está perdiendo sin pausa ni prisa. Entre otros factores, los expertos del banco destacan la reciente reforma fiscal de Trump, que causó el aumento del déficit presupuestario y los gastos elevados del Gobierno Federal. Los términos “técnicos”-por no decir el idioma para iniciados y hermético que usan los “especialistas” para que el común de la gente no entienda las estafas y trapisondas a la que es sometida-, no pueden ocultar el sinnúmero de problemas que arrastra el sistema en Estados Unidos, país hegemónico donde reina el capital financiero alimentado por una montaña de mecanismos de explotación de todos los pueblos y trabajadores del mundo.

Por otro lado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comenzó lo que prometió hace seis meses: el mayor aumento de la deuda pública de los últimos nueve años. Hace más de una semana vendió la cantidad, sin precedentes, de 179.000 millones de dólares en títulos. Más aún, las estimaciones de financiamiento de enero muestran que el Tesoro estadounidense espera emitir 441.000 millones de dólares en deuda comerciable neta en el actual trimestre, cantidad máxima desde la crisis 2008-2009, cuando la administración Bush-Obama recaudaba fondos para salvar al sistema bancario. La política de las autoridades financieras pretende atraer una considerable cantidad de dólares para financiar el déficit presupuestario que aumentará a raíz de la reforma tributaria de Trump quien, en lugar de reducir gastos y deficiencias tal como prometió en su campaña electoral, decidió aumentar de manera exponencial el déficit presupuestario, los gastos presupuestarios y la deuda pública. Este paso provocó el desconcierto y el descontento de los mercados financieros, los medios económicos y de los pocos políticos que saben o intuyen cuáles serán las consecuencias de la estrategia de cubrir el déficit con más deudas para la economía en general. Los analistas creen que el sistema financiero estadounidense se someterá a una gran prueba. “Últimamente, el crecimiento de los bonos no conduce a un aumento en la tasa del dólar”, observa el diario Expert.  

“El dólar está bajo asedio”, así informan dos periodistas estadounidenses de Bloomberg, quienes lamentan que el mundo financiero se diera cuenta del déficit presupuestario, la creciente deuda federal y el déficit de la balanza comercial. Según el columnista de Sputnik, Iván Danílov, “esto significa que las sospechas de que el emperador estadounidense está desnudo y sus partes vulnerables están cubiertas con una hoja verde, con el retrato de un presidente estadounidense, han comenzado a penetrar en la realidad del mundo financiero”. La agencia Bloomberg cita a Mark McCormick, principal experto en divisas del Toronto Dominion Bank, que opina que “las perspectivas del dólar son sombrías y apunta a “un aumento del déficit presupuestario y comercial. “Si sumamos los déficits, obtenemos muchas vulnerabilidades externas en tipos de cambio. Desde el punto de vista de los flujos de efectivo, ahora nos encontramos en situación en la que es problemático cubrir el déficit”, señaló McCormick. Quizás ésta es una de las razones por las cuales los títeres yanquis amenazan a China con una guerra comercial, pues el problema más serio a corto plazo para Estados Unidos es que su principal acreedor, China, se ponga cada vez más nervioso por las acciones de Washington en su política exterior, especialmente en el ámbito económico. La agencia estatal china, Xinhua, publicó un artículo titulado `El irresponsable déficit de Estados Unidos de billones de dólares merece atención´ en el que coincide con los analistas especialistas en economía estadounidenses. “Teniendo en cuenta el hecho de que la deuda nacional ha superado los 20 billones de dólares, Estados Unidos se está moviendo hacia el mayor déficit presupuestario en tiempos de paz y en la dirección contraria a lo que se enseña en los libros de economía”, sostiene Xinhua. Según Danílov, “la opinión china es muy importante, puesto que el gigante asiático ya posee una cartera de billones de dólares de bonos del Tesoro de Estados Unidos. Además se esperan nuevas compras continuas de los valores de deuda del país”. Por su parte, Xinhua comentó que “el déficit presupuestario es un reconocimiento de deuda que habrá que pagar algún día. No existe ninguna varita mágica. Sólo hay que elegir entre el aumento de los impuestos y la reducción de la deuda pública o encontrar un equilibrio entre estos métodos”. “Lo que no puede hacer Estados Unidos es posponer constantemente este problema”, añade el medio.

“Desde un punto de vista financiero, la situación parece bastante clara y no es un buen augurio para la economía estadounidense, pero, por desgracia, estas dificultades económicas también tienen un aspecto geopolítico”, observa Danílov. Existen dos formas tradicionales de cancelar grandes deudas estatales: la hiperinflación y la guerra. El riesgo es que cuanto más se acerque Estados Unidos al camino hiperinflacionario, más políticos buscarán una alternativa, es decir, una solución contundente a los problemas económicos”, advierte el columnista. Por lo tanto, según Danílov, “la inversión del Gobierno ruso en la modernización del Ejército es un factor clave para que no sólo Rusia, sino todo el mundo sobreviva de forma segura la inevitable crisis del dólar y del sistema financiero. Debemos agregar que ahora se comprende la rápida carrera que emprendió China para modernizar y ampliar su ejército.

La 54ª reunión de la Conferencia Münich (CSM), celebrada entre el 16 y el 18 de febrero, discutió el tema del “colapso del liberalismo” y alertó, con mucho pesimismo, de que el mundo se encuentra al borde del “precipicio” nuclear. El escenario descripto va acompañado de un gran aumento del presupuesto militar por parte del títere yanqui y del ascenso de los nacionalismos, pero también de las masas populares, que es lo que causa terror al sector dominante de la burguesía financiera imperialista y sus marionetas enquistadas en todos los organismos internacionales y que apoyan todas las medidas, con mayor o menor beneplácito, de los títeres de Estados Unidos. Anteriormente, la Conferencia de Seguridad de Münich (CSM) había publicado su desalentador reporte `Al borde o hacia atrás´, que augura “una nueva era de incertidumbre en el horizonte”, cuando la “seguridad internacional en el año 2017 estuvo marcada por señales de erosión continua del orden internacional liberal y una política exterior de Estados Unidos cada vez más impredecible”. También puso su mirada en los políticos alemanes que lanzaron sus dardos ya no solamente contra Rusia y China, sino también contra Estados Unidos, severamente criticado por el “sabotaje” del títere yanqui, quien puede “perder el papel de Estados Unidos como garante de la seguridad internacional” por su accionar unilateral y “empujar una visión `estadounicéntrica´ a expensas de sus aliados tradicionales” en particular, Alemania, principal superpotencia geoeconómica. El reporte fustiga al títere yanqui, que “favorece lazos bilaterales que sirven sus propios intereses”, en perjuicio del multilateralismo. Además se ataca la “falta de interés de la Casa Blanca en fomentar la diplomacia”, algo que pone al descubierto su “influencia debilitada” y su apuesta por una mayor militarización frente a los recortes del Departamento de Estado. Al parecer, por todas las recriminaciones, la Conferencia de Seguridad de Münich marca “el fin de la diplomacia”. Después de tres días de discusiones, lo que queda claro es que todo apunta a mayores conflictos. La miserable orfandad europea se manifestó cuando Sigmar Gabriel advirtió que “nadie debe tratar de dividir la Unión Europea; ni Rusia ni China, pero tampoco Estados Unidos”.

La militarización no es solamente estadounidense, también es europea. El reporte destaca que de aquí al 2024 el gasto militar alcanzará la suma de 378.000 millones de dólares, un aumento del 50% que saldrá de las arcas, principalmente, de Alemania, Italia y España. Alemania es la primera superpotencia geoeconómica, pero Francia es la única potencia nuclear. Europa no tiene la opción de retroceder hacia la aberrante unipolaridad de Estados Unidos y debe avanzar hacia un nuevo orden multipolar.

Estados Unidos y sus nuevos títeres no sólo son vapuleados en Europa, también son cuestionados internamente. Estados Unidos “no puede seguir gobernando el mundo”. “Hubo un momento en el que nos recibían con los brazos abiertos y nosotros mismos tratábamos de ayudar a la gente, mientras que ahora solo estamos tratando de expandir aún más nuestra influencia en todo el mundo” dijo Ron Pâul. Claro que es una visión idealizada y edulcorada la que tiene sobre su país y bastante parcializada, por no decir totalmente parcializada... Pero dice algunas verdades, mejor dicho, medias verdades, como tachar la presidencia del actual títere de mediocre. Sostiene: “No creo que los presidentes ahora realmente tengan un gran control sobre la situación, algo que no puede decirse sobre el llamado `poder secreto-deep state- que controla entre bambalinas nuestro sistema monetario, la política exterior, el bienestar y que está unido con los medios de comunicación y el complejo militar-industrial”. Pero los movimientos políticos sociales tienen sus propias leyes que, a mayor o menor plazo, terminan imponiéndose y no hay poderes abiertos o secretos que puedan resistirse.

Estados Unidos creyó que podía dominar y gobernar el mundo, porque sus títeres se creían “enviados de dios” y se pensaban “excepcionales”. La cuestión es que no pudieron, fueron impotentes e incapaces y todo el cúmulo de contradicciones que crearon se volvió contra ellos. No hay lugar en el planeta donde no se los odie, salvo una miserable cantidad de la élite de los países, nadie llorará la caída del imperio yanqui. Por lo pronto, la única estrategia posible para los norteamericanos, europeos, sionistas y aliados es la “desestabilización permanente”, poner piedras en el camino para que otros no puedan desarrollarse. “Gobernar al mundo”, lograr la “unipolaridad” es un sueño inalcanzable, una utopía y su población deberá despertar con el trago más amargo de su historia. “El ejército más poderoso del mundo” va camino a ser otro mito inalcanzable, se está desmoronando por sus propias contradicciones internas: violaciones, suicidios, incapacidad para reclutar, masivas enfermedades mentales, masacres de inocentes son el pan de cada día en las noticias, mientras su superioridad tecnológica va camino a ser “cosa del pasado”. Los títeres de la Casa Blanca y los títeres europeos han desatado una furibunda campaña anti rusa, porque consideran a Rusia como el principal enemigo y quizás para unir a sus pueblos tras un enemigo común, desde el golpe de estado en Ucrania y el inmediato posterior referéndum de los crimeos, que culminó con la reincorporación de Crimea a la Federación Rusa, occidente, principalmente Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania y toda la Unión Europea desataron un vendaval de sanciones contra los rusos, quienes contestaron algunas y otras no. El gobierno ruso aprovechó la situación e instrumentó un plan de sustitución de importaciones que frustró todos los planes de “occidente” y, anticipándose a lo “que podía venir”, fue comprando oro, las participaciones de compañías occidentales en el petróleo y gas, consiguió minimizar los daños a su economía y se extendió hacia China, Latinoamérica y África. Por otro lado, fue abandonando el dólar en sus reservas y comercia con otros países en otras monedas que no sean dólares.

Hace muy poco que Rusia informa que podría abandonar dos sistemas de conexión internacionales: Internet y el sistema de telecomunicaciones para transacciones y transferencias financieras y bancarias conocido como SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication). En virtud de la legislación rusa, los operadores deben almacenar en territorio ruso los datos de los usuarios, pero varias firmas norteamericanas se niegan a respetar esas leyes y transfieren ilegalmente esos datos a Estados Unidos por cuenta de las agencias de inteligencia de ese país, como la NSA (National Security Agency). Germán Klimenko, consejero de Vladimir Putin en materia de telecomunicaciones, subraya que el Departamento de Comercio de Estados Unidos sigue rechazando la necesaria internacionalización del control de internet. Según Klimenko, Rusia estará en condiciones, a principios de marzo, de retirarse de ese sistema estadounidense y de poner en marcha su propio internet. Simultáneamente, el primer ministro adjunto de Rusia, el economista y jugador de ajedrez Arkady Dvorkovich, indicó que los bancos rusos, sometidos a las sanciones unilaterales de los países occidentales desde el regreso de Crimea a la Federación Rusa, en 2014, han creado un sistema alternativo de comunicación interbancaria que les permitirá retirarse, próximamente, del sistema SWIFT. Por otro lado, el 18% de las reservas de Rusia son en oro. En el mes de enero compró 19 toneladas que se añaden a las 1.838 que su banco central atesoraba y que equivalen a 80.000 millones de dólares. A fecha de febrero del 2018, las reservas internacionales de Rusia ascienden a 454.000 millones. En los últimos diez años, la cantidad de oro es cuatro veces mayor. Rusia posee unos 100.000 millones de dólares en bonos de deuda norteamericanos, poco, en comparación con el más de un billón de dólares que posee China. Para Rusia, el oro es un reaseguro frente a la posibilidad de que la saquen del sistema SWIFT o que el sistema en el que está montado el dólar colapse. Este resumido panorama de la situación de Rusia, más su indiscutida capacidad para proveer de energía gasífera a Europa, su participación en varios países latinoamericanos, desespera y enloquece a los títeres yanquis y a algunos europeos que sostienen una caldeada guerra mediática, con amenazas, que por ahora no pasan de las palabras, pero que tienen visos militares en Siria.

El Ejército Árabe Sirio está derrotando a los mercenarios terroristas organizados, entrenados y financiados por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia con la ayuda de Turquía, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos e Israel. La decisión siria de barrer a los terroristas de la Gouta Oriental, de los suburbios de su capital Damasco, ha desatado la histeria de todos los medios occidentales. La razón es una sola: la cercana posibilidad de que el Ejército Árabe Sirio capture a todos los oficiales y tropas yanquis, británicas y francesas que, en los hechos, son los que comandan a los mercenarios terroristas, algo que ya sucedió en la ciudad de Alepo. Para ocultar lo que seguro va a suceder, el MI6 y el gobierno británico han montado el asesinato de un espía ruso y su hija, con un supuesto agente nervioso. Los títeres de la burguesía financiera imperialista, en su desesperación, pisotean todas las normas de la diplomacia, las leyes de sus países y las leyes internacionales. Previendo toda esta escalada, que puede arribar a situaciones imprevisibles, el 1º de marzo, en su discurso ante el Parlamento ruso, el Presidente Vladimir Putin envió un mensaje claro para enfriar la cabeza de los halcones-gallinas del Pentágono de Estados Unidos. No fue un discurso ordinario, sino que estuvo basado en datos de inteligencia fidedignos sobre un potencial ataque contra Siria por parte de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, en vísperas de la ofensiva del Ejército Árabe Sirio en la Gouta Oriental. Putin envió el mensaje de advertencia; un ataque contra de cualquiera de los aliados, sería considerado como un ataque contra Rusia y la “respuesta sería inmediata con todas las consecuencias” que la imaginación hollywoodense de los norteamericanos pudiera concebir. La protección de Siria e Irán estaba incluida en la advertencia. Habló del desarrollo del misil nuclear Sarmat de 200 toneladas y de un misil de crucero que lleva una pequeña micro-central nuclear de alcance ilimitado que le permite llegar a cualquier parte del mundo. También se refirió a las armas hipersónicas que pueden alcanzar cualquier punto del planeta y drones submarinos. Las declaraciones rusas supusieron un duro golpe a los intentos desesperados estadounidenses, británicos y franceses de fabricar pretextos para atacar a Siria y ayudar a los mercenarios terroristas cercados en la Gouta Oriental. Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova dijo, en una declaración, que la operación en la Gouta Oriental era necesaria e inevitable. Significa que una decisión final había sido adoptada por las autoridades de Damasco, con el apoyo de Rusia e Irán, para tomar esta región cuya liberación tendrá un efecto devastador para los enemigos regionales e internacionales de Siria y, por supuesto, para los mercenarios terroristas.

La irreversible decadencia de la burguesía financiera imperialista se manifiesta claramente, algunos pensarán que expresamos un simple deseo. No, el retroceso de sus planes para Siria, la impotencia frente a la resistencia del gobierno y pueblo venezolanos, sus fallidas tácticas para atacar Irán, su impotencia para cambiar el status de Crimea y el de Donetzs y Lugans, la imposibilidad demostrada para doblegar a Corea del Norte son hechos concretos y pronto se manifestará su debilidad frente a la creciente amistad entre las dos Coreas. Lo que los yanquis pasan por alto es que los coreanos odian a los japoneses. Bashar al Assad y su Ejército Árabe Sirio han ganado la guerra, triunfo que agudizará una serie de contradicciones y que hará muy difícil la permanencia de las tropas yanquis en la región, con la posibilidad de desatar una guerra que pondría en peligro la existencia de Israel. La miopía de los títeres yanquis con su batería de sanciones no podrá frenar la expansión de las ventas de armas rusas y el desplazamiento, a nivel mundial, del “gran negocio armamentístico” por parte de Rusia y China.

Toda esta situación va acompañada con el renacimiento del proletariado que, a pesar de su falta de unidad política, se moviliza por varias reivindicaciones, una gimnasia necesaria e imprescindible que más tarde o más temprano pasará a convertirse en un cambio cualitativo. Debemos tener una ciega confianza en el desarrollo de las contradicciones entre el proletariado y la burguesía que no ve que su sistema ha agotado el tiempo histórico y sólo le espera el arcón de los malos recuerdos.   

18 de marzo de 2018

Por Mario Roberto Salvatierra.

CULTURA

La lucha de clases al compás de 2x4

Es probable que todos mis contactos de Facebook sepan que tengo un amigo desde hace años, un gran bailarín de tango, que se llama Jorge Dispari. Compartimos gustos musicales: Troilo, Pugliese, Di Sarli y rechazamos otros, y vemos la danza del tango con similar perspectiva. Solemos hablar de orquestas, cantores (mi bocho, mi memoria  no andan muy bien últimamente y mi oído menos), pero esos temas marcan los encuentros.

Últimamente he insistido en hablar de las “nuevas” orquestas que han aparecido, las que imitan hasta el mínimo detalle a las viejas orquestas de los 30/40 o alguna que otra que muestra innovaciones en la música popular. ¿Por qué? Porque detrás de toda esa discusión acerca de lo que es popular, lo que es elitista, lo que llega o lo que no, hay una situación política, una postura ideológica, algo que no es nuevo, algo que ya ha pasado en el país y el mundo. Pero todos nosotros, metidos en la vorágine diaria, en la discusión rápida, solemos no mirar en profundidad ni analizamos los tiempos históricos.

Pensemos en el tango, sus años de surgimiento y crecimiento, las características de sus primeras músicas, sus letras, sus temas, su baile, sus poetas, la aparición de las primeras orquestas y las historias que narraba. Y pensemos cuándo eso fue cambiando.

Y no se trató ni se trata de algo que pasa a nivel local, regional, es algo que tiene que ver con el sistema dominante, lo que genera, lo que acepta o rechaza y cómo participan los sectores populares o los explotadores en eso. Y en este caso del tango debemos tratar de entender lo que pasaba en cierta parte del mundo que nos dominaba, es decir, países del capitalismo europeo con sus luchas y evolución.

¿En qué años aparecen los primeros tangos, al menos los que oficialmente se reconocen? Alrededor de 1870, por ejemplo, “El Queco” que es de 1874, pero seguramente existían  previos y podemos ver que, luego, los que le siguieron servían para cantar y contar o narrar cosas que pasaban en la sociedad tal como lo hicieron “Señora casera”, “Tierrita”, etc. o describían trabajos y juegos campestres y, como en los tangos andaluces y cuplés, describían personajes.

¿De dónde salían esas costumbres? ¿Qué tipo de poesía imperaba en Europa? ¿Qué autores eran reconocidos? ¿Qué tipo de novela, de poemas, de canciones llegaban a los sectores populares?

Pero, fundamentalmente, ¿Qué pasaba en la sociedad…?

En Diciembre de 1848, en Francia, el sobrino de Napoleón gana las elecciones. En Mayo de 1850 elimina el sufragio universal masculino y a partir de entonces prohíbe el voto de obreros y artesanos y da un golpe deEstado, nombrándose Emperador. Existían disputas territoriales, comerciales, fronterizas y desde Octubre de 1870 se producen violentas manifestaciones en Paris. Fue cuando se creó la Guardia Nacional, esto es: 200.000 ciudadanos dedicados a custodiar el orden público. Se pegan carteles ordenando a la población no salir a las calles, pero a la vez se suspenden las moratorias por los pagos de alquileres y deudas, lo cual origina despidos de 300.000 obreros, manda a la quiebra a las pequeñas empresas, suprime el salario a guardias civiles, se elimina prensa opositora y se condena a muerte a algunos manifestantes. El 18 de Marzo de 1871 el pueblo estalla, las mujeres son las primeras en llamar a la movilización. Cuando el General Lecompte intenta reprimir y disparar al pueblo es apresado por sus propios soldados y de inmediato fusilado junto con el general Clement Thomas.

La ciudad queda en manos del pueblo, se llama a elecciones de autoridades y se elige un consejo ciudadano de edad promedio de 38 años. Los electos eran delegados con poder revocable. Funcionaron bien, manteniendo todos los servicios públicos y sanitarios, estableciendo que los funcionarios tendrían un sueldo similar al de un obrero. Se prohibió el trabajo nocturno, se suministraron herramientas a los obreros en forma gratuita y se entregaron las fábricas abandonadas por sus dueños a Comisiones de Autogestión, la educación pasó a ser laica y gratuita, se priorizó la educación de la mujer y se crearon escuelas de enseñanza de oficios laborales.

En marzo, el London Times escribe espantado: “predominio del proletariado sobre las clases pudientes, del artesano sobre el oficial, del Trabajo sobre el Capital”. El contraataque patronal fue feroz y murieron más de 50.000 obreros parisinos.

¿Y qué pasaba entonces con las artes, las letras, la música, los medios periodísticos y la pintura?

Aquí está el tema, eso que vemos en los cambios de la estructura social se reflejaba en su superestructura, algo que se evidenciaba, por lo menos, desde 1830 en cualquier manifestación del arte. Y, si hacemos memoria, fue cuando aparecieron Víctor Hugo, Balzac, Stendhal, Tolstoi, Dostoievsky y luego continuó con Paul Geraldy, Dumas, Musset, Berlioz, Chenier, Gautier, Flaubert, Delacroix, es decir, lo que fue el romanticismo francés partidario del accionar rebelde y la libertad, relator de los hechos objetivos, materiales y su influencia sobre el individuo. Si repasemos mentalmente letras de tangos posteriores a 1900, muchos de estos nombres y también muchas de sus ideas y posturas, las veremos reflejadas en las letras tangueras.

Sintetizando, la profundización del capitalismo, las posturas de la burguesía y el rechazo popular, el enfrentamiento, produjeron en todos los aspectos de la sociedad y el arte las letras, las músicas, la pintura e, incluso, en los medios que surgen o las novelas por entregas, una forma de expresión material, objetiva, contundente y muchas veces antipatronal. Esas tendencias llegaron a nuestro país, a nuestros arte, baile, radio y poetas.

Griseta, Claudinette, Manón, Ivette, Ninón, Palais de Glase, Chantecler, Armenonville, Commeilfaut, Sans Souci, pernó son palabras, nombres que se convierten en normales en nuestra sociedad mientras a los hogares llegan las novelas por entregas, Víctor Hugo, Dumas, y a las radios las novelas de El león de Francia, El hombre de la Máscara de Hierro, y, años más adelante, Cadícamo lleva a Los Mareados una frase maravillosa de Geraldy: “Ainsi, déjà, tu vas entrer dans mon  passé”.

¿Qué se imponía? El romanticismo, la descripción objetiva de la sociedad, lo material, el sufrimiento, el dolor personal, la explotación, la costurerita de Carriego, el que emborracha a Lulú en acquaforte, todo lo que mostraban las luchas populares anticapitalistas en Europa y lo que traían los inmigrantes socialistas, anarquistas. Portaban, sobre todo después de pasados los 70 años de la Comuna de Paris, sus ideas proletarias que se habían impuesto en Rusia espantando a las patronales y monopolios... Es que no sólo Francia transmitía los sucesos sociales que desde allí sacudían América. Inglaterra con Dickens, Carlyle y, fundamentalmente Rusia con Dostoievsky y Tolstoi, llegaban hasta los hogares, pensiones y  conventillos porteños.

Los hogares porteños escuchan los ecos de novelas como Crimen y Castigo, El Jugador, Los hermanos Karamázov, El Idiota y otras de Dostoievsky o La Guerra y la pazAna KareninaLa muerte de IvanIlich, de Tolstoi, pero también los versos de Matufias o Villoldo criticando la sociedad burguesa y, en nuestro lunfardo, aparecen: papirusa, dolina, balalaica y tantas palabras de origen rumano, polaco o del Este de Europa.

Si recordamos las primeras películas de la jovencita Mirtha Legrand y el teléfono blanco será fácil reconocer tramas de los guiones en alguna forma tomados de partes de las novelas europeas de época. Ese arte romántico, que aludía a cuestiones materiales de la sociedad, que reflejaba luchas populares y enfrentamiento de sectores sociales, cruzaba toda la cultura abarcando desde el pobrerío hasta la oligarquía.

Y yendo a lo que estamos viendo ¿Qué pasó con las artes, la letra, la música, la pintura? ¿Qué hacen los grandes burgueses? ¿Qué proponen, además de reprimir, para ir saliendo del conflicto y buscar otros ejes?

Aquí está lo central de esto que pretende ser una explicación. La situación del intelectual durante la contrarrevolución burguesa fue de penuria, retroceso, auto represión y, en algunas ocasiones, vuelco hacia la reacción.

Desaparece la libertad de expresión, el estado policial y la censura se imponen. Se produce en Europa una situación de temor, retroceso político, sensación de derrota similar a la experimentada en Argentina durante la semana trágica y en la dictadura genocida de 1976. El proletariado se reagrupa buscando futuras salidas.

Todo esto se va traduciendo en enfrentamiento entre escritores, incluso a veces renunciando o renegando de sus propias y anteriores posturas, y surgen los defensores del “naturalismo”, los Zola, Coubert, Goucourt, pero también los artistas reaccionarios burgueses que ven al naturalismo como una expresión revolucionaria que hay que rechazar. Al morir Balzac no sólo pone fin a su propio retroceso intelectual, sino también indica el fin del romanticismo. De a poco, esto comenzará a trasladarse a Buenos Aires en un proceso que durará décadas e indicará la aparición del naturalismo, reflejos positivistas, objetivos, descriptivos en detalle, utilización de lunfardo o jergas con los escritos de Baudelaire, Zola, Maupassant y la exitosa Madame Bovary de Flaubert y los escritos de Eugenio de Cambaceres. Las distintas tendencias literarias y la novedad de que determinadas ciudades se convierten en “capitales culturales” llegan a América y, desde 1900, la pintura, la música, las letras, la arquitectura explotan en Buenos Aires. Y lo hacen justo en el momento en que las artes, pese a las posturas represivas, contrarrevolucionarias burguesas, han retomado la ofensiva en favor de las expresiones del arte popular, masivo, de denuncia de la explotación y el hambre. Y ya está Darío y el modernismo “en el Florida matutino que cantara Rubén con verso fino”.

Es justo aquí, en estos momentos, que 50 años de acumulación de luchas populares del mundo y Argentina, de movilizaciones por reivindicaciones sociales, laborales, humanas y de derechos estallan y se expresan en letras, músicas, ritmos, pinturas, arte en general. La singularidad del tango como hecho popular se afirma, se basa en esas décadas anteriores, pero adquiriendo las características de nuestra inmigración, nuestros barrios, la mezcla de troperos, gauchos, marineros, inmigrantes, negros, aborígenes y criollos afincados.

Poco antes de Contursi ya las letras del tango reflejan claramente LO QUE PASA EN LA SOCIEDAD aunque, por ejemplo, bien intencionados analistas de hoy, incluyendo profesionales de la UBA  influenciados por su apego a las ideas de la conciliación de clases que postularon sus líderes políticos nacionales , creen ver en las letras de Mi noche triste o El amuro un “cambio de la mujer en el mundo o al menos de la posición que tenía en el mundo respecto de los hombres” cuando lo que estaba sucediendo era un cambio en el mundo capitalista, de explotación, una extensión de la proletarización en forma independiente del sexo proletarizado y de la edad del explotado. Los poetas, comprometidos e inmersos en esta sociedad cambiante lo ven, lo versifican, sean costureritas o talleristas o ceben cimarrones.

Y desde esos años hasta los `40 se desarrollan los años brillantes del tango. Coinciden en una amalgama las letras, las versificaciones, los temas que las grandes líneas de la escritura habían desarrollado en la denuncia social, en el compromiso con la humanidad, en su relato de las luchas populares de una música, un baile, una poesía que crecía desde el pie, es decir, brotaba en lo más profundo del pueblo, cantaba lo que le pasaba, le animaba en una danza de abrazo, de caminada, en una expresión de absoluta masividad. El tango es popular porque es de muchos o, más bien, es de todos, salvo los Mejía, los Lugones y otros comisarios redactores de partes de allanamientos atacantes del gusto popular.

Celedonio Flores, Delfino, Manzi, Castillo, Contursi, Le Pera, Cadícamo, Expósito escribirán letras maravillosas atadas al sentir popular e, incluso, en casos como Gallo Ciego, Bardi compone sólo la música de un tema ideal para bailar como pocos en homenaje, sin letra, a un juego infantil campestre profundamente arraigado.

Pero mientras esto va pasando, mientras las artes se desarrollan, la burguesía en el mundo y en Argentina, observan con temor el avance de las ideas socialistas, los reclamos obreros, el crecimiento de la clase media que exige participación en las decisiones, las huelgas patagónicas, campesinas, portuarias.

Y en Europa, en Francia, particularmente en Paris, centro de la cultura de esa época, la reacción promueve, impulsa, respalda un nuevo movimiento intelectual y artístico en momentos en que el desarrollo industrial y técnico permiten una expansión monumental del capitalismo. El fenómeno cultural de Paris no es único: las grandes ciudades reciben a los mejores artistas provenientes de pequeños centros y, desde la cocina hasta la pintura, pasando por las letras o el desarrollo de medios, tienen su barrio, su quartier en las grandes ciudades. Lo que importa ahora (lo que debe importar según la clase dominante) es lo subjetivo, lo que se ve y, especialmente, cómo  se ve la ciudad, lo que nos impresiona de la ciudad, es la luz difuminada, no es el detalle objetivo, material… Ha nacido el IMPRESIONISMO. Serán Piazzolla, Rovira, Di Filippo. Es lo sensorial, lo que excita de la ciudad, importa el momento, ya no lo que se dice pensando en lo duradero y social. Se percibe pero no se ve, importa lo que siente el individuo, no la sociedad, cada uno ve desde su propia personalidad. Es lo que necesita el gran capitalismo: la disolución de los lazos. En los años 40 la dictadura del golpe del 43 y su continuidad del 45 persiguen, censuran las letras de protesta, el lunfardo, censuran hasta a sus defensores, como a Hugo del Carril en Las aguas bajan turbias o a Discépolo en Cambalache y, obviamente, a Pugliese o Yupanqui obligando al exilio a los disidentes. Es así que comienza la desaparición de lo popular y masivo, la historia de las grandes milongas, las tres pistas de Huracán, los bailables de Atlanta, los corsos en la 9 de Julio. El tango se refugia en los clubes de barrio: Sin Rumbo, La Tierrita, Sunderland, Canning, la Nacional y aparecen orquestas de grandes músicos pero que tocan “los colores de la ciudad”, no para que el pueblo baile… Los grandes sellos americanos buscan músicos que toquen colores, uniformes latinos, previo abandono de temas, músicas e historias del país. Hay resistencias que algún día cuajarán y volveremos por el camino de lo popular y masivo. Será cuando otra vez la estructura social nos despierte la necesidad de cantar lo que le pasa o pasó al pueblo. Y habrá intentos, búsquedas como los de Amores Tangos que mezclarán el cambio musical sin abandonar el reclamo popular y el ritmo para bailar.

Camarada Ho Chi Minh : ¿Qué piensa de lo sucedido en la revolución Francesa de 1789?

Ho Chi Minh: No puedo opinar, ha pasado muy poco tiempo.

Por Alberto Bocles